Capitulo 7

1003 Palabras
Capitulo 7 ¿Estoy despierto?, no me voy a levantar de la cama, son vacaciones y me rehusó a levantarme temprano. Observo el reloj, 7 a.m, ¿Es enserió?, vamos solo debo de cerrar los ojos y levantarme cuando sea muy tarde, ¡Si eso hare!. Cierro mis ojos y no ocurre nada, ¡Duerme, solo debo dormir!. Cuando por fin estoy por caer en somnolencia, en la habitación resuena la melodía de llamada de mi móvil, ¡No!, no, no. No debe de ser importante por que dejo de sonar, o eso pensé, la llamadas no se detenian, con mis almohadas intento tapar mis oídos, amortiguando el ruido pero no funciona, sin alternativa tomo mi celular. —¿Quien demonios es?. —Señor Brodt, ¿Ese es el lenguaje que un futuro doctor maneja fuera del establecimiento?. —Esa voz, ¿No puede ser el?, me dormí y estoy teniendo en una pesadilla, si eso es. —¡Señor Brodt, lo estoy hablando!, no se atreva a dormirse. Con semejante aullido casi me quedo sordo, intento levantarme pero termino cayendo de cara al suelo, ¡Que lindo día!. —Rector Pearce, buen día, ¿Lo puedo ayudar en algo? —preguntó un poco incomodo. El rector no me llamara por esa pequeña broma... Por lo que le hice a ese par de inútiles, no esta él muy ocupado con cosas más importantes. —¿Ayudarme?, ¡Yo lo ayudare a usted y a Sam Wilson! —grita enojado. Trago en seco, ¿Esto no es real?, ¡Qué alguien que me despierte!. —Gracias rector por su consideración, pero realmente no la necesito y Sam tampoco la necesita, no necesitamos su atención. Por favor guardese su ayuda. —¿Eso es lo que cree?, ¿Me esta tomando el pelo? —reitera con voz sombría. —Jamás, usted es un modelo a seguir, director. —Ósea usted es lo que nunca quiero ser, un ejemplo de lo que no debo convertirme. —Eso es entendible —dice orgulloso. —Si, ¡Ja, ja, ja!. —¿Que es tan gracioso señor Brodt?. —Puede dejar de decirme señor Brodt, me resulta un poco incomodo. —Incomodo, ¿Cómo estar atado de manos y pies, sumado a un poco de maquillaje en su rostro?. Siento como el calor invade mi rostro, que sea solo eso. —No sé de que esta hablando. — Sin pruebas no seré el culpable, mientras que no acepte los hechos soy inocente. —¿Eso es así?, sus vecinos me comentaron que se escucharon chillidos de su cuarto y que previamente lo vieron ingresar con un par de cuerdas y unas extrañas bolsas, sin contar la nota que encontraron pegada en la puerta que usted claramente amenazaba a sus compañeros por molestar a su novio. Soy un genio, ¿Qué estaba pensando?, palmeo mi rostro, ¿Cómo pude hacer una nota así?, Sam me asesinara. Luego de un largo silencio, escucho el resoplido del rector al otro lado de la linea. —Señor Brodt, lo quiero a usted y a su novio antes de la 10 a.m en mi oficina, no querrá conocerme enojado, los espero. —Aguarde… —Lo que faltaba, me corto la llamada, viejo condenado, Sam me desmembrara y mi tio, cuando se entere la ayudara a esconder mi cuerpo y ese asqueroso perro estoy seguro que orinara sobre mi tumba, yo sabia que no era bueno el despertarme temprano. Tac, tac, tac... —¿Muerte eres tu?, ¿Vienes por mi?. —grito lleno de panico mientras cubro mi cuerpo con las sabanas. Se que no tiene sentido, que una sabana no me protege, pero no me importa, solo voy a morir en paz. —¿Como puedes ser tan tonto?, levántate Joaquin Brodt, Sam te esta esperando, recuerda que hoy tienen que viajar. ¡Tío, ya!, ¡Solo cállate, wey!. Tac, tac, tac... ¡Sólo vete!. —Tío, ¿Qué sucede?. —Esa voz es la de Sam. ¡Ay no, tú también vete Samantha!. —No sé, no responde. —Probablemente se durmió tarde, lo podemos dejar dormir otra hora, estamos a tiempo para el vuelo. Mi tierna Sam, eres tan buena, pero si supieras lo que me dijo el rector estoy seguro que no dudarías en arrojarme por el balcón. —Sam, pequeña tiene que ser un hombre responsable, no puedes consentirlo tanto, no se lo merece. —Gua, gua, gua. Gracias tío y tú también, mendigo perro, seguro estarán muy felices cuando Sam desee desaparecerme, cosa que no será muy tarde, pero... ¿Puedo puedo huir por siempre?, no, no, vamos sé un hombre, si hablare con ella, ¡Total, no puede ser tan malo!. Luego de 45 minutos, junto la valentia necesaria para hablar con ella, salgo del cuarto, vamos... Tac, Tac, Tac... Sam esta sentada en la barra, tomó una gran bocanada de aire antes de comenzar. —Sólo escuchame y luego decides si quieres matarme o no... Resumo lo sucedido junto a la llamada del director, la diminuta venganza contra ese par de tontos, ambos estaban de un humor horrible. — ¡Joaquin corre, antes que te mate! —advierte furiosa la pelirroja. —Pero te estabas riendo, ¿Como llegamos al punto que deseas matarme? —pregunto desconcertado, ósea, ¿Estas con la regla?, la pregunta queda en la punta de mi lengua. —Sam, ten —dice entre dientes Dean, mientras le entrega una escoba —, Rudolf, ayuda a Sam. —Grrrrrrr, gua, grrrrrrrrrrrrr. Al ver la intencion asesina en sus ojos, comienzo a correr hasta el patio, es una pena que una vez que llego ahi me doy cuenta que no habia escapatoria, los gruñidos de Rudolf cada vez se escuchaban más cerca, saltó, en medio de mi desesperación logro trepar el arbol. —¡Joaquin cuando bajes la pasaras muy mal! —amenaza, agitando la escoba en mi direccion. Rudolf junto a Sam no dejaba de grunir, apoyando los gritos de ella.
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