~Capitulo 3~

3308 Palabras
  Dasha     La fiesta de esta noche era muy importante para ambas, y causar una buena impresión era crucial, sobre todo para Celine: nadie podía reconocerla. Aunque siempre está la posibilidad de que todo se vaya a la mierda. Afortunadamente, yo soy muy perfeccionista y jamás he dado un paso en falso.   Le había dejado las cosas claras a Celine: sabía cómo actuar, qué decir y con quiénes mantener alguna conversación. Todo estaba listo: vestimenta, maquillaje y peinado.   El auto se detuvo en el lugar.   -¿Puedo irme si me aburro?-pregunta ella antes de que nos abran las puertas del auto.   -Johanna Darren se quedará hasta que yo lo diga.-zanjo.   -Me siento como Cenicienta-piensa-, así que a la medianoche me iré de aquí.-finaliza sonriendo exageradamente.   -Por si lo olvidaste, Cenicienta obedece órdenes, y tú harás lo mismo. Así que deja de decir tonterías porque si te vas antes de que yo lo diga, las consecuencias no serán buenas para ti.-sentencio.   Las puertas se abren una de cada lado y ambas bajamos, escoltadas por Boris y Elías, un nuevo guardaespaldas que contraté para Celine.   Inmediatamente somos abrumadas por el flash de las cámaras. Ambos guardaespaldas se apresuran a alejar a las personas que se acercan de más.   -¿Puedo repartir puñetazos?-me susurra Celine aferrada a mi brazo, mientras que avanzamos hacia la entrada del Hotel donde se llevará a cabo la fiesta.   -Ni lo pienses-digo entre dientes.-Camina y no digas nada.-sentencio y les sonrío y los paparazzi.   -¡Señorita Dasha, una foto, por favor!-grita alguien.   Me detengo y mi prima postiza hace lo mismo.   -¿Somos famosas?-murmura ella a mi lado, y hace unas cuantas poses y muecas frente a las cámaras (lanzando besos, guiños, sonrisas)   -Yo sí, tú no.-afirmo, copiando su acción.   -Soy reportero de la revista Queen's. -dice uno de ellos.-¿Quién es esta bella mujer que la acompaña hoy, señorita Dasha?   -Ella es...   -Soy su prima lejana.-habla Celine.-Johanna Darren.-se presenta.   -¿Primas lejanas?-repite el reportero, un tanto aturdido.   -Así es.-afirmo.-Decidió venir una tiempo-comento.-La traje a la fiesta para que conozca un poco más de negocios, y a toda esta gente maravillosa que trabaja conmigo.-sonrío.-Es más, estamos precisamente aquí para festejar mi integración a los negocios de Gael Moore. Seremos socios de aquí en más.   -¿Así que se podía afirmar que su prima se está incorporando en los negocios? Algo así como un emprendimiento familiar.-deduce él.   -Eso no fue lo que...   -Algo así.-me interrumpe Celine.   -Gracias por colaborar con nosotros. Que tengan buena noche.-nos despide él.   -¡Gracias!-exclama Celine.   Ambas ingresamos al local, seguidas por nuestros guardaespaldas.   -Siento que soy parte de las estrellas de Hollywood-habla ella.-Creo que hablaré con la agencia de Victoria's Secret, perfectamente podría ser modelo.   -Serás parte de mi lista negra si no ciertas la boca.-zanjo tomándola del brazo.-Esto es sencillo: no hables más, ¿entiendes? Muestra algo de seriedad. No hagas nada sin mi permiso.   Ella se deshace de mi agarre y me observa con seriedad.   -Mira, comprendo que debo obedecer a tus tonterías, ¿bien? Pero no me trates como si tuviese 5 años, no me manejes como si yo fuese un maldito títere.-dice con notorio enojo en su rostro.-Estamos en el mismo equipo, así que también debes respetarme.   -No estás en posición de exigir nada.-le aclaro.   -No tientes a mi paciencia, porque no es algo que pueda controlar.-advierte.   -¿Me estás amenazando?-me cruzo de brazos.   -Yo no amenazo, más bien advierto que es diferente. Ahora, iré a tomar algo bien fuerte, ¿o a la Cenicienta tampoco se le permite eso?   Se va sin darme tiempo a responder.   Suelto un suspiro y siento que alguien toca mi cintura. Me giro al instante, encontrándome con Gael Moore vestido bien elegante.   -Ah, hola. Buenas noches.-saludo.   -Buenas noches, señorita Kuznetsov.-toma mi mano y besa el dorso.-Estás preciosa.   -Lo sé, gracias.-le agradezco.   -¿Sucedió algo con esa chica? Parecían estar discutiendo.-habla.   -No, no, para nada. Estábamos hablando.-le resto importancia.-De hecho, ella es mi prima, Johanna Darren.   -Johanna Darren... no había oído sobre ella.   -Nadie, a decir verdad. Ella prefiere mantenerse fuera de todo esto; no le gustan las cámaras, ni ser el foco de atención.   -Ah, ahora todo tiene más sentido.-se ríe.   -Si, vino casi obligada. Los eventos formales no son de su agrado.-comento.   -¿Por eso el altercado?-insiste.   -Está de mal humor porque terminó con su pareja, Marcelo.-invento una excusa.-Sigue afectada por la separación... le cuesta un poco soltarlo.   -Me imagino. ¿Sucedió algo malo?   -Él la engañó.-afirmo, fingiendo pena.-Yo me puse muy mal por mi prima, y por esa razón discutí con Marcelo. Realmente me dolió que jugara con ella.-miento.   Me llevo una mano al pecho y niego con la cabeza.   -Es un maldito. Lastimó a mi prima, a ella que tiene un alma tan...-podrida, pienso mentalmente—noble y buena.   Él me observa con tristeza.   -En fin, no tiene importancia ese tema.-digo.-Mejor hablemos de la fiesta.   -Ah, sí, sí. Tienes razón.-asiente.-Hoy el motivo de celebración eres tú.-se acomoda el saco y me sonríe.   En ese momento llega Celine, sosteniendo una copa de vino.   -Ah, prima, quiero presentarte a Gael Moore. Gael, ella es Johanna, mi adorada prima.-los presento.   -Hola.-saluda ella.   Él tiende su mano y espera que ella acepte el saludo. Celine tarda unos segundos en reaccionar y acepta riendo.   -Lo lamento, mi cerebro reacciona lento.-se disculpa ella.   -Es por lo que te comenté...-le murmuro a Gael.   -No te preocupes.-dice él.-Es muy bueno que estés aquí apoyando a tu prima, más allá de tu separación y todos los problemas internos que acarrea eso.-le dice a ella.   Celine le da un trago a su vino y me observa, cómo diciendo: "¿Qué mierda le dijiste?"   -Tu separación-repito.-con Marcelo.-aclaro y le lanzo una mirada para que me siga la corriente.   -Marcelo.-dice ella tratando de no reír.-¡Ah, Marcelo! Si... eso.-murmura.   -Le conté que aún estás mal por la separación, pero más allá de eso, estás aquí.-sigo. Palmeo su hombro y ella asiente.   -Si, me dejaron...   -Lo dejaste.-corrijo.   -Si, eso fue lo que dije. Yo lo dejé.-afirma.-Yo lo hice, porque...   -él te engañó.-termino por ella.   -Eso. Fue muy feo, ¿sabes?-le cuenta a Gael.-Lo encontré en la cama con mi personal trainer-menciona llevándose una mano al pecho.-Me puso los cuernos con Dustin.-finge llorar.   Observo a Gael, y elevo mis hombros sin saber qué más añadir a la falsa historia.   -Bien, prima, creo que él ya entendió...   -Fue terrible, la verdad. -continúa-O sea, ¿cómo se atreve a engañarme? ¿Cambiar este cuerpo hermoso, por el de ese esqueleto viviente? Es más, jamás me dijo que era bisexual.-niega indignada.-Engañó a una mujer poderosa, hermosa, independiente...-enumera, creyéndose el papel de mujer rica.   -Johanna, suficiente...-murmuro.   -Oh, sí-se da cuenta de la situación.—Lo lamento, no quiero aburrirte con el tema de la ruptura.   —Tranquila, sé que es complicado.—responde él con calma.   -A ti te estaba buscando, guapo.-aparece una morena de ojos negros y vestido lila, la cual conozco a la perfección. Abraza a Gael y le acaricia el pecho.   Celine me observa de reojo, esperando mi reacción y me susurra: "¿Ésta quién es?"   -Nora, que sorpresa.-dice él.-Pensé que no vendrías.   -Por nada me perdería esta fiesta. Hace mucho tiempo que no nos vemos, galán.-le murmura.   Siento un leve empujón por parte de mi prima postiza, y la miro. Ella susurra:   -¿Me la llevo de los pelos? Para darte algo de privacidad con el bombón.-dice muy bajito   -Ni se te ocurra o...   Celine carraspea para llamar su atención y después les sonríe como si nada.   -Lo lamento, o quizás no.-habla.-Estábamos en medio de una importante conversación, querida.-se dirige hacia Nora.   -Ah, disculpa, no sabía que estabas...-ella nos mira de pies a cabeza-ocupado.   -Ella es...   -Dasha Kuznetsov-interrumpe Nora-ya nos conocemos.   -Así es. Nos conocemos muy bien.-afirmo.   -Es la nueva socia de la compañía-me presenta Gael.-Y ella es su prima, Johanna Darren.   Nora entrelaza su brazo con el de Gael, y lo acaricia. Siempre queriendo marcar territorio cuando se trata de hombres atractivos y con dinero.   -Hola.-saluda.-Así que eres la nueva socia. Quién lo diría.-me mira con cierta malicia.   -Así es.-afirmo.   -Si me disculpan, señoritas... debo saludar a unos colegas.-dice Gael, separándose de Nora.-En unos minutos vuelvo.-me informa acariciando mi brazo con delicadeza. Es un gesto que a Nora no se le pasa, ya que me observa con desconfianza.   Él se marcha de inmediato y Nora aprovecha para lanzarme una mirada de enemistad.   -¿Qué haces aquí?-pregunta de repente.   -Soy la nueva socia de Gael Moore, ¿no escuchaste?   -Tú no dejas muñeco con cabeza.-deduce.   -Tú tampoco.-le recuerdo.-Es más, ¿no deberías estar junto a tu padre en este momento? Me enteré que el anciano está en el hospital, en grave estado, por cierto.-pienso.   -He estado ocupada con la decoración del Hotel. Esta fiesta merecía un buen decorado.-señala a su alrededor.   -¿Y ésta te parece una buena decoración?-se entromete Celine—es muy aburrida y... básica.   -¿Disculpa? ¿Estás cuestionando mi trabajo?-dice ofendida.   -¿A eso te dedicas? Deberías enfocarte en otra profesión, porque esto de ser decoradora de interiores no se te está dando bien, querida.-comenta.   -Ah, y tú sabes más que yo.-se ríe.   -Al menos sí sé qué colores combinan mejor. Y déjame decirte que la gama de colores que escogiste es pésima.-pone cara de espanto.   -Como sea.-le quita importancia.-Volviendo al tema importante, ¿cómo te enteraste que mi padre está en el hospital?-me pregunta.   -Yo sé todo, Nora-respondo.-, tanto, que podría apostar que estás aquí únicamente para volver a cazar al millonario.-señalo a Gael.-Sin importarte la salud de tu patético padre.   -No hables así de él.   -Tú y yo sabemos que es cierto. Tu padre le haría un favor al mundo si de muere de una vez.-zanjo.-Es una plaga.   -El hecho de que él no te caiga bien, no te da el derecho de desearle la muerte. Ten mucho cuidado, Dasha.-me advierte.-Él sólo está pasando por una mala racha, pero muy pronto volverá a estar bien, el médico lo dijo.   -Si... el doctor—pienso—Richard dice una cosa, luego otra. Es un excelente médico, y muy buen amigo mío.-le guiño un ojo.-Y pobre de tu papá... ese asalto que sufrió, que trágico, ¿no? Fue tan sorpresivo.-chasqueo la lengua.-¿Quién querría hacerle daño?   No me había dado cuenta en qué momento Celine se había alejado de nosotras. Estaba conversando con un muchacho, y bebiendo más vino.   -Claro...-murmura Nora, pensativa.-Fuiste tú, maldita escoria-me acusa.   Yo me río.   -Tu mandaste a esos idiotas para que lo lastimen.-afirma.-Eres quién más lo odia. Maldita-dice con rabia.   -No me acuses sin pruebas.-añado.   -No me hacen falta pruebas para saber que fuiste tú.-me señala.-Ahora me queda claro. Por algo sabes tanto del tema, cuando me he encargado de mantenerlo en secreto para que la prensa no se entere.   -La información siempre se filtra.-acoto.   -Eres de lo peor. ¿Por qué le hiciste eso a mi padre?-cuestiona.   -Ese viejo se lo merece.-espeto.-Tu padre es la persona más descarada y asquerosa que conozco, únicamente le di una advertencia. Quién se mete conmigo, lo paga muy caro.-advierto.-Y lo que le hice no se compara con lo que él me hizo a mí.   -Déjalo tranquilo.   -Eso será cuando yo lo decida.-sentencio.-Y aún no he terminado con él.   -Si le llega a pasar algo, me encargaré de enviarte a la cárcel.   -¿Si? Pues ve preparando tu demanda, porque tu padre no se salvará de esta.—espeto.   -¿Qué te hizo para que le tengas tanta rabia?-cuestiona dando un paso hacia mí.   -¿Por qué mejor no vas y se lo preguntas a él? Claro, no tiene las agallas para decirlo, ¿no?-me burlo.-La cobardía siempre fue su fuerte.   -No creo que sea tan grave. Pero te advierto, Dasha, si le llega a pasar algo...   -¿Qué? Guárdate tus amenazas.-espeto, alejándome de ella unos pasos.   -Atención, por favor.-todos dirigimos nuestra atención hacia el escenario, dónde Gael Moore está de pie y con micrófono en mano.-Bienvenidos sean todos al Hotel de Charlie Franklin, quién por motivos de salud no puede estar aquí hoy.-dice mirando a Nora, quién le lanza un beso.   Yo ruedo los ojos con fastidio.   Celine se pone a mi lado, sosteniendo una copa de vino y me la ofrece. No lo dudo ni un segundo y le doy un buen trago para bajar el nudo que tengo en la garganta.   -¿Te sientes bien? Estás pálida.-murmura.   -Si, estoy bien.-digo sin importancia.   -¿Qué tanto discutías con esa?-señala en dirección a Nora, quién se había alejado de nosotras.   -Nada importante. Asuntos personales.-le doy otro trago al vino.   -Pues, ese asunto sí que es personal, estás muy tensa.-comenta.   -¡Denle un fuerte aplauso para la nueva socia de la compañía, Dasha Kuznetsov!-exclama el anfitrión.   Le entrego la copa a Celine y avanzo entre la multitud, sonriendo como siempre. Llego hasta el escenario y Gael me ayuda a subir.   -Muchas gracias a todos por estar aquí hoy.-hablo a través del micrófono.-Estoy contenta de formar parte de este sector en los negocios. Gracias al señor Gael Moore por confiarme su compañía y permitirme ser parte de su equipo,.-le agradezco.-Sé que llegaremos muy lejos juntos, personalmente me encargaré de que así sea.-afirmo con seguridad.-Brindemos por esta nueva sociedad que se está formando esta noche, y por un buen progreso empresarial.-finalizo.   Me hago a un lado y Gael estrecha su mano con la mía dedicándome una sonrisa cargada de emoción y yo le guiño un ojo. El lugar de llena de aplausos y elogios. Les doy las gracias a todos y disfruto del momento por unos segundos más, hasta que algo llama mi atención entre la multitud.   Nora.   Está discutiendo por lo bajo con Celine, mientras que Boris la arrastra fuera del lugar manteniendo la discreción para que nadie lo note.   Ups... Parece que alguien recibió una mala noticia.   Me bajo del escenario e intento seguirlos, ya que salieron a la parte trasera del lugar, pero soy interceptada por Gael.   -Bienvenida al equipo, compañera-me dice contento-Sé que seremos un buen dúo y haremos crecer los casinos.   -Así será. -concuerdo.   -¿Tomamos algo? Hay que festejar-dice.—La pista de baile espera por nosotros—eleva una ceja.   -Si, pero antes, iré al baño.-me excuso.   Avanzo con rapidez por el lugar, siguiendo el camino que tomaron los demás. Mi móvil suena de repente:   -Kuznetsov.-digo.   -El trabajo fue concluido con éxito.-dicen desde el otro lado.   -¿Estás seguro? No quiero sorpresas luego.-digo sin dejar de caminar.   -Totalmente seguro, señorita. Los médicos intentaron reanimarlo, pero era tarde. El trabajo salió según lo planeado-me informa.   -Bien. Buen trabajo.-corto la llamada y salgo al patio trasero del Hotel.   -¿¡Dónde está!? ¡Déjame ir a buscarla, maldito!-escucho el grito de Nora.   -¿Me buscabas?-pregunto llegando a su lado.   -¡Mataste a...!   -Shhh... estás un poco alterada, ¿no? -hablo.-¿A quién maté? Dime, porque no me enteré.-me río.   -Eres una...-intenta zafarse del agarre de Boris y Elías.   -No grites, ¿bien? Yo te advertí que tu adorado padre no se salvaría de esta. A estas alturas ya debes saber que cumplo con mi palabra, siempre.-le recuerdo.   -¡Maldita! ¡Me encargaré de que vayas a la cárcel por lo que hiciste!-grita y Boris le cubre la boca.   -¿Si? Y dime, ¿cómo harás eso? Porque no tienes pruebas que den credibilidad a lo que dices.-comento.-Sólo tienes tu palabra, y hasta donde yo sé, sin pruebas contundentes, nadie creerá tu relato.-añado.   -¿Por qué lo mataste? ¿¡Por qué!?   -Yo no lo maté, estuve aquí todo el tiempo.-digo con obviedad.-Tú misma me viste.   -Te juro que...   -Sé que eres una chica inteligente, y sé que por esa razón no le dirás a nadie de esto. Porque, obviamente, sólo será una humillación para ti, pues yo sí podría destruirte por difamación.-sentencio.-¿Quieres seguir el camino de tu padre?   Ella no dice nada.   -Eso creí.-afirmo.-Ahora, estos amables hombres te llevarán hasta el hospital, y no te preocupes, yo pagaré los gastos del funeral. Cortesía de mi parte, por nuestros años de amistad.-le guiño un ojo.-Me agradeces luego.   Le hago señas a Boris para que le descubra la boca.   -¡No quiero nada de ti!-espeta.-Juro que conseguiré pruebas y te vas a hundir.   -Créeme, si supieras todas las atrocidades que cometió el desgraciado de tu padre, me agradecerías este gesto.-digo.   Les hago señas a los chicos para que se la lleven.   -Así que mataste a su padre.-dice Celine.   -Ah, olvidé que estabas aquí.-comento.   -¿Qué pasó?-pregunta sentada en el césped.   -Ese desgraciado abusó sexualmente de mí hace años, y juré vengarme.-le cuento, tomando asiento a su lado.-No lo volví a ver por un largo tiempo.-ella me ofrece su copa de vino y la acepto.-Más tarde, me enteré que le hacía lo mismo a otras mujeres jóvenes, y luego las amenazaba para que no dijeran nada. Era un completo desgraciado.   -Vaya... Una buena tortura le hubiese venido de maravilla.-opina-Yo me hubiese ofrecido personalmente para cortarle las extremidades.   -Hace un año le di un buen susto. Lo golpee tanto que terminó en terapia intensiva.-recuerdo.-Desde ese día no le he perdido el rastro. Lo amenacé, golpeé, robé... todo lo que te puedas imaginar. Casi quedó en banca rota gracias a mí. Hice varios desvíos de su cuenta bancaria anónimamente y lo hundí.- me río.-Salió a flote y lo único que le quedó fue este Hotel miserable. Por eso lo puso en bandeja de plata para la fiesta de hoy, le venía como anillo al dedo para ganar fama y clientes.   Le entrego la copa y miro al cielo.   -Sólo di una orden y acabé con su vida.-finalizo.   -Inteligente.-afirma.-Esa fea de Nora no tendrá manera de probar que tú lo hiciste.   -Así es.-concuerdo.   -Pero que desgraciado ese anciano. Mira que abusar sexualmente de alguien no es cualquier cosa.-niega.-Con razón le tienes tanta rabia a esa rata.   -Asco me causa. La pasé tan mal en ese entonces. Era una niña, tenía como 17 años.-le cuento.-Y a esa edad no podía hacer justicia por mi propia mano. Yo andaba en malos pasos, y entre esa etapa de rebeldía fue que sucedió todo eso.   -No importa si andabas metida en cosas raras, o la edad que tenías... nada justifica una violación y ese desgraciado se merece lo que le pasó. Irá derechito al infierno por miserable.-zanja.   -Si, tienes razón.-bufo.   -Y, cambiando de tema... O sea, no es que no quiera profundizar en el tema, pero ya sabes... quizás es un tema delicado para ti.-dice de inmediato.   -Dime.   -¿Quién esa esa tal Roxanne?-pregunta.-Me dijiste algo por arriba.   -Es la esposa de mi padre. Tuve la desgracia de conocerla y la odio también. -comento.   -¿Qué hizo la estúpida?   -Nada legal.-respondo.-Era quién me vendía las drogas cuando yo era jovencita. Aunque en aquel entonces no lo sabía, pues teníamos un intermediario que siempre me la entregaba. Tiempo después di con ella, y me enteré que estaba casada con mi padre.   -Oh...   -Nadie supo de sus andanzas. Mantenía el negocio bien oculto.-sigo.-Pero, cómo yo me llevaba mal con mi padre, y su vida me valía mierda...   -echaste a perder su matrimonio soltando la verdad.-finaliza.   -Así es. Desde ese día, no sólo mi padre me odia, sino que también Roxanne lo hace.-suspiro.-Se ha encargado de intentar manchar mi imagen, lo que aún no ha conseguido.   -¿Hay que eliminarla? Porque puedo hacerlo sin problemas.-se apresura a decir.   -No, no te preocupes. Pero... ella es inteligente, y sé que está cerca de mí.-afirmo.   -La opción de eliminarla me parece la más correcta.-acota.   -Y lo haré, pero aún no.   -¿Qué esperamos entonces?-frunce el ceño.   -El momento indicado. Y ya sé cuándo será.-digo decidida.   **
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