Hades Ross. La sorpresa que se había llevado Harry era impresionante. Pude notar como sus ojos recorrieron a Bella. Desde el pequeño cabello que siempre adornaba su frente, hasta sus cortas piernas. Noté que mi mejor amigo había olvidado a Betsy. —¿Quieres algo de comer?—pregunté sentándome en el taburete blanco de la cocina —¿Te sientes bien?—Despegó su vista del móvil—¿O quieres algo? —¿Te gusta Bella? —¿Tu sientes algo por ella? Negué—Te he dicho que es asquerosa. Es linda pero no me agrada del todo. —Me habías dicho que te agradaba—demandó. —Me agrada Harry, pero no me gusta. Puedes follar con ella si quieres. —No lo haré —¿Por qué?—reí—¿Te faltan centímetros allí abajo? —Puede ser—sonrió—Como la gran parte de cerebro que te falta a ti. —Lamentable Me levanté

