Dos días habían pasado desde el último encuentro entre Isabella y Gael, conocido en su otra identidad como Daemon. Todo estaba preparado para el viaje de Isabella junto a su padre a la ciudad de Bogotá. Isabella no paraba de llorar. Su padre creía que su tristeza se debía a dejar atrás su hogar y sus amistades, solo ella sabía la verdadera razón. Su mente estaba atrapada en un torbellino de emociones, preguntándose si volvería a ver a su amor. Mientras en Colombia. El cálido aire de la noche seguía abrazando la mansión de Jayden Arango. Otra cena en familia había terminado y, tras risas y conversaciones triviales, el ambiente en la casa comenzó a cambiar. Las sombras, alargadas por la tenue luz de las lámparas, parecían susurrar que la tranquilidad no duraría mucho. Jayden había anunc

