Eres Todo En Mi - Ana Gabriel - Y cómo es él - Marc Anthony.

2998 Palabras
Capítulo 8 Cuando timbro el celular, un mensaje. ―“Hola, espero estés bien, solo quería decirte que no dejo de pensar en ti, soñare contigo espero que tú hagas lo mismo… Tuyo Darío.” Annell solo suspiro al ver el mensaje, apenas no tenía mucho que se habían dejado de ver y ya le estaba mandando un mensaje, ¡Más romántico no podía ser! Pero en la mente tenía ¿Cómo decirle quien es ella?, ¿Cómo iba a reaccionar cuando vea que no puede salir solo, así como la gente normal? Que lo que vivieron en aquel lugar solo era un sueño, ya que la realidad era otra, pero se le tendría que decir tarde o temprano, solo que hasta que se vieran. Puso sus audífonos para escuchar la siguiente canción: “Eres Todo En Mí.” Solo dejando que la música fluyera, sonando como su corazón, que no dejaba de suspirar de lo enamorada que se sentía. ―ﷻ―ﷻ―ﷻ Al siguiente día en las oficinas de los arquitectos, estaban Darío con Fernando que este último, entraba ansioso escuchando una melodía en su celular. ―Canta muy bien la chica en verdad, que no soy de comprar discos, pero esta vez lo compraré, ha sido un éxito la canción de bésame en la boca con su voz, se le escucha maravillosa, sabes que será la nueva imagen de la empresa. ―Sí, eso escuché, me lo informaron hoy en cuanto llegue. ―dijo, solo revisando unos planos del nuevo hotel que acaba de comprar y que comenzarán su remodelación. ―Ay la voy a conocer, la voy a conocer, la voy a conocer ―Bailaba Fernando, haciendo círculos frente a todos que comenzaron a reír ―¿Qué? Son bien envidiosos yo si conoceré a Annell, siiii que siiiii. ―Darío al escuchar su nombre su corazón solo vibró. ―¿Cómo dijiste? ―pregunto, pensando que había escuchado mal. ―Oye pareciera que no te interesa, digo yo estoy aquí en primera fila para obtener mi selfie y tú ¡¿Como si no fuera nada extraordinario?! Te recuerdo que es la cantante del momento. ―comento Fernando, solo viendo por la ventana la foto de la modelo, que estaba en la marquesina que pronto quitarían, para poner la foto de Annell. ―Jajajajajja cuando no, ha mira ahí están los arquitectos que verán lo de la remodelación del hotel, sabes quiero mantener ese aire que tiene de novela clásica, no quiero grandes cambios, que no pierda su magia. ―comento Darío, solo tachando algunas cosas que no quería que se viera modernizado, pero el pasar esas noches con Annell en ese lugar, no quería que su recuerdo fuera borrado por nada. ―Me suena que la pasaste tan bien ahí, que no quieres cambiar nada. ―comento Fernando, con una sonrisita picara. ―Ni siquiera el polvo ―contesto Darío solo arqueando su ceja. ―Señor, los planos para que los vea, ya con los cambios que pidió. ―dijo, uno de los arquitectos que le dio los planos. ―Sí, gracias. ―Oye ya vámonos, que no me quiero perder cuando mi estrella favorita llegue, necesito un autógrafo y sobretodo que me regale una foto con ella. ―dijo Fernando viendo su celular, muy ansioso. ―Sí, pero me cambiaron la cita para las doce del día, ya sabes que se iba a ir a una estación de radio para una entrevista y pospuso la firma del contrato para esa hora, así que apenas son las diez, aún falta para que la conozcas. ―comento Darío muy tranquilo, sin darle tanta importancia. ―Ay la voy a conocer, la voy a conocer, la voy a conocer ―Bailaba Fernando, haciendo círculos frente a todos que comenzaron a reír ―¿Qué? Son bien envidiosos yo si conoceré a Annell, siiii que siiiii. ―Bueno, con su nombre ya hiciste que se me alegrará el día, así que eso me motiva a no hacerle mala cara, cuando la conozca. ―comento Darío, solo viendo que Fernando buscaba algo en su teléfono. ―Solo deja que te busque una foto de ella, para que veas lo bonita que es… ―Ya deja eso, que me tengo que concentrar en el hotel, sino no van a empezar los trabajos y realmente me interesa, que todo ese proyecto quede lo más pronto posible. ―dijo Darío, que sabía que, si el hotel era restaurado Annell, estaría esperándolo para seguir amándose. -Sí, ya no dije nada, pero apúrate que no quiero hacer esperar a la reina, ya quiero conocerla. ―dijo Fernando, solo mirando como Darío era abordado por varios arquitectos, que estaban viendo cómo sacar provecho a la propiedad. ―ﷻ―ﷻ―ﷻ Annell se levantaba ese día para arreglarse, ya que tenía una entrevista y después iría a la empresa donde sería la nueva imagen, por un par de años y si seguía su boom ¿Quién sabe? Tal vez hasta más, así que debía de estar perfecta para esa firma. Luca llega por ella, para llevarla hasta la estación de radio. ― Buenos días ¡¿Ya estás lista?! ―No aun no, estoy desayunando, pero siéntate para que desayunes ―dijo palmeando el asiento de su lado, frente al desayunador que Nelly, estaba ya preparando el desayuno. ―Ay gracias ¿Cómo sabes que nunca desayuno en casa? ―pregunto, solo sentándose a lado de Annell. ―Porque eres un gorrón, por eso ―contesto Annell, comiendo un poco de fruta en su plato. ―Ay que mala eres, sabes que la comida no se debe mezquinar. ―Pestañeando a la señora Nelly―. Señora Nelly, por favor dos huevos revueltos con jamón, pan y jugo de naranja, ha si un café por favor, en lo que la diva se termina de arreglar. ― dijo mirando su reloj ―Sí, joven en un momento ―comenzando a preparar su pedido―. Joven Luca ¿Por qué ustedes no se casan? ―pregunto Nelly que veía que Luca, estaba hasta las manitas por Annell y que de todos los hombres, pensando… Sería el que no la lastimaría. ―¡Ay si de eso pido mi limosna! Pero Annell solo me ve como su perro faldero, de ahí no paso, cada vez que la quiero enamorar solo me dice. ― “Luca yo solo te quiero como un amigo.” Ante eso ¿Qué puedo hacer? Solo aguantar, dicen que el que persevera alcanza. ―comento solo recibiendo su plato con el desayuno―. Pero bueno, no pierdo la esperanza que algún día, ella sea la señora de Serkin ―sonriendo como bobo. Annell salía de la habitación, poniéndose las zapatillas y fue por su bolso para salir. ― Listo, ya estoy más que lista para irnos. ―Sí, pero yo apenas voy a desayunar, además aún falta una hora y la estación está a diez minutos. ―dijo solo atragantándose con los huevos y el pan que Nelly, había puesto en el desayunador. ―¡No, me dijiste que la cita era a las diez! ―exclamo molesta Annell, que Luca estaba muy fresco desayunando en lo que ella, casi se atraganta para estar lista a la hora que le había indicado. ―Te mentí, porque sé que tú siempre eres bien impuntual, ese es el motivo. ―dijo bebiendo su jugo. Annell se sienta en el sofá a esperar a Luca a que termine de desayunar, comienza un mensaje de texto – “Hola, espero que, si hayas soñado conmigo porque yo sí lo hice, solo que no puedo contarte, porque hasta me ruborizo de solo recordar.” ―Darío también contesto… –Mmm… Pues si tu hubieras visto mis sueños, son peores, así que mejor no te los cuento, porque me voy avergonzar de cómo te soñé, espero verte pronto dime ¿Cuándo nos podremos ver? ― Vernos mmm no sé, tengo compromisos, pero veré mi tiempo y te aviso. ― Me gustaría que nos viéramos hoy. ― No, hoy eso no podrá ser posible, ya que tengo varios compromisos, deberé hacer unas cosas y no sé si me puedo desocuparme temprano. ― Yo estoy igual, muy ocupado, tendré una junta a las doce y a las dos una comida, veré algo de la empresa a las seis, pero aún así podría dejar libre a las ocho para invitarte a cenar. ― Mmm a las ocho, deja y te aviso si me puedo escapar a esa hora, solo que podríamos vernos en algún lugar que no sea público. ― Te parece bien en mi departamento. ―Me parece perfecto. Annell mordiéndose un labio y sonriendo, cuando escucho la voz de Luca… ―Vamos nena, tiene rato que te hablo y tú estás en tu nube. ―Ay ya no me dejas ni contestar mis mensajes, sabes que, mejor vámonos, no dijiste que estaba cerca. ―contesto saliendo de su departamento rumbo al asesor. ―Sí, pero aún así hay que ver lo del tráfico ―dijo Luca, solo siguiéndola. Llegando hasta la estación de radio la XEW, que la esperaban para hacerle una entrevista. Hola, hola, queridos radioescuchas, como sabrán nuestra invitada de hoy está aquí, para decirnos todo lo que ustedes quieren saber, así que estamos al aire con las siguientes preguntas. ―Annell ¡¿Es verdad que ya no estás en una relación?! ―pregunto el conductor de la radio, solo mirando a Annell, haciéndole señas para que contestara. ―Sí, así es, pues bueno lo decidimos así, porque nuestras carreras están demasiado separadas y es muy difícil vernos. ―contesto refiriéndose a la relación con Marco Martinolli, con el que le habían hecho un noviazgo ficticio para beneficio de su carrera. ―Sí, pero por ahí dicen las malas lenguas, que todo ese romance fue solo pura pantalla, que ustedes jamás fueron novios ¿Qué nos puedes decir sobre eso? ―pregunto el conductor, que miraba en su tableta toda su recopilación de datos de Annell. ―Eso se dice, pero solo son especulaciones, yo solo les puedo decir que Bésame en la boca es mi más reciente sencillo y espero que les guste. ―contesto muy animosa Annell, solo sonriendo. ―Sí, claro tanto gusta que la gente lo pide como tienes una idea, pero dinos entonces ¡¿Estas dolida?! Ya que a Marco se le vio muy bien acompañado, entrando a un hotel y no creo que solo hayan ido a ver la televisión. Annell, solo sonrió más de lo que ya tenía su sonrisa. ―No estoy dolida, además cuando eso pasó Marco ya era libre, porque nosotros terminamos antes. ―Oh ya veo, si, es que se dice tantas cosas, pero dinos ¿Hay galán en puerta? ¿Estas enamoradas? ―pregunto tratando de sacar una primicia. ―Sí, muy enamorada pero no te puedo decir ¿De quién? Lo siento. ―dijo sin dejar de sonreír, que hasta le brillaban los ojos. ―Mmm nos dejará con la incógnita, pero lo que sí les puedo decir a mis radios escuchas, es que, si vieran la sonrisa de Annell que tiene, que resplandece con tan solo verla, en verdad que el corazón de nuestra cantante favorita, está muy ocupado. ―dijo mirando a Annell, que, hasta su cara se le notaba el brillo de sus ojos, sonreía de lo feliz que estaba―. Bueno pondremos el más reciente sencillo, ya que nuestra invitada se va, puesto que tiene otros compromisos ―hablo, entrando la música al aire. ―Annell linda, muchas gracias, espero y no te haya apabullado mucho. Pero dime ¿Quién es el susodicho?, ¿Lo conozco? ―pregunto tratando de sacar cualquier información de ella y de su vida. ―No y no te voy a decir, además es un secreto, mi secreto. – dijo sonriendo. Luca que estaba al otro lado, solo miraba desde fuera el vidrio, pero si Annell, no le había comentado nada, acerca de que tuviera un romance ¿Quién era él? ¿Dónde lo conoció? Muchas preguntas rondaban su cabeza, debía preguntar. Solo estaba exhorto con sus pensamientos en lo que la música entraba la canción de “Y Cómo es Él, de Marc Anthony.” Annell salía de la cabina despidiéndose, cuando Luca la abordó. ― Me puedes decir… ¿Qué es eso de que estás enamorada?, ¿De quién? ―pregunto, tomándola del brazo, jaloneando muy molesto. ―¡Perdón! Yo a ti no te debo explicaciones ― dijo, mirándolo fijamente. ―¡Soy tu manager Annell, debo saberlo todo! ―exclamo, muy molesto de saber que ya alguien la estaba rondando y que él no estaba enterado sobre todo ¿Quién se había atrevido a enamorar a Annell? ―¡Pues esto no y no te metas, esto es solo mío! ¡¡Escuchaste!! ―exclamo al grado del grito, ya que sentía que Luca, se estaba comportando como el novio celoso, queriendo saber ¿Quién era él? Que intuía que una vez que lo supiera, lo iba arruinar, como siempre pasaba―. Sabe, solo vamos a la firma del contrato, salgamos de esto de una vez por todas ― dijo, una Annell, muy seria. Luca solo miraba por la ventana muy serio, pero por dentro sentía que lo estaban matando los celos ¡¿Hasta cuando lo vería a él como un hombre?!, ¡¿Hasta cuando tendría que soportar sus desplantes?! Annell, solo noto como estaba Luca de molesto, pero quería que entendiera que era una mujer que necesitaba ser amada. ―Luca no te enojes, entiéndeme mi vida privada… Es solo mía y no quiero compartirla con nadie, nunca había sentido lo que estoy sintiendo y es la razón por la cual lo quiero solo para mí. ―Comento, solo estirando su brazo para alcanzar su mano. Luca aceptó su mano y la miro. ―Pero podría ser alguien que solo desea colgarse de tu fama, solo te cuido de que puedan hablar intimidades tuyas y sabes a lo que me refiero. ―No te preocupes, eso no va a pasar… Sé que es un caballero y no dirá nada, además no lo necesita créeme. ―comento solo sonriendo y pensando―. ≤≤ Ni siquiera sabe ¿Quién soy? ≥≥ ―ﷻ―ﷻ―ﷻ Darío, estaba ya en su oficina cuando entró Fernando… ―Ya vamos a esperar a mi estrella siiii. ―dijo, solo palmeando el escritorio de Darío. ―¡Ay ya voy, que desesperado eres! ―exclamo levantándose para ponerse su saco y acomodar su corbata, Darío no era muy asiduo a ver la publicidad de sus hoteles, de hecho le fastidiaba la mercadotecnia y todo lo que tuviera que ver la publicidad. Él era más de la arquitectura, así como la fotografía que era lo que le apasionaba―. ¡De verdad que esa cantantucha te trae volando! Ya anda vamos ―dijo al ver a Fernando, muy desesperado por conocer a esa chica, que él ni sabía ¿Quién era? ―Eh no le digas así, porque la verdad es que canta divino, así que por favor más respeto que, de hecho, le pienso tirar el can y si me hace caso, me caso con ella. ―dijo Fernando, solo arreglándose el traje. ―Ya deja de soñar, que de seguro esa chica debe tener un ejército de hombres detrás de ella, que ni caso te va hacer. ―comento Darío, solo deteniéndose con su secretaria para informarle que estaría en una junta las próximas dos horas―. Mary si es algo importante, solo manda un mensaje a mi teléfono por favor. ―Por supuesto señor, pierda cuidado. Solo siguieron con su plática en lo que entraban al ascensor… ―¿Qué? Déjame soñar ―dijo, oprimiendo el botón del ascensor para ir al siguiente piso―. Ay cuando la anuncien Annell Sevilla de Lombardi, si ya me vi, ya me vi ―dijo revirando los ojos soñando―. Jajajajjaja. ―Está bien, vamos a la sala de juntas a esperarla, antes de que me dé algo de solo verte con esa ansiedad que traes. ―comento, solo sonriendo de ver a su amigo en este estado. Darío entraba junto con Fernando para tomar su lugar, así como los accionistas que llevaban el gran cheque que firmaría para la empresa, donde su rostro representaría su marca, así como toda la cadena de hoteles Carusso del país, así como distintos productos en los que tenían inversiones. Todos estaban reunidos en la sala de juntas, ya hablando de dónde pondrían los espectaculares, así como los puntos estratégicos para que su rostro este en toda la ciudad, mostrándole a Darío los diseños donde pondrían el nuevo rostro. ―Señor fue una excelente elección, esa cantante es muy bonita, esto solo será los bocetos de la marca, aún falta que se le hagan las fotos a ella para plasmarla, ya se están retirando los espectaculares anteriores de la modelo que terminó su contrato. ―dijo, uno de los publicistas. ―Sí, me parece perfecto… ¿Alguien tiene una foto de ella? ―pregunto mirando a los presentes―. Me gustaría conocerla para hacerme una idea de ¿Cómo quedaría la publicidad? ―¡¿Cómo Darío, no la conoces?! ¡Si ella es famosa! ― Le exclamaba David Liffe, uno de los directivos. ―¡No, no la conozco! ―exclamo igual―. No sé, qué tipo de música canta y casi no veo la televisión, así que no la conozco, aparte que lo de la imagen de eso no me encargo, solo me encargo de los negocios y que los hoteles estén en muy buenas ubicaciones, de los demás para eso los tengo a ustedes. ―contesto sonriendo. Continuará…
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