Capítulo 57: Nuestros hijos

582 Palabras

Emiliana La vida era como un elevador para mi. Siempre sería igual. Tan solo horas antes disfrutaba de la compañía de Angelo mientras descubría la gran pareja de baile y el excelente amante que podía ser, capaz de volverme loca con tan solo un beso. Las imágenes de ese mismo hombre recibiendo una bala que era para mí me obligaron a despertarme de sopetón a causa de una terrible pesadilla. Unas caricias en mi rostro trataron de tranquilizarme y estuvieron a punto de lograrlo cuando imaginé que provenían del tacto suyo, sin embargo, aquellas manos ásperas y frías no le pertenecían. Abrí los ojos enfocando bien la vista hasta toparme con el rostro del hombre que mi corazón y cuerpo repudiaban por completo. Santino Testa. –Buenos días princesa mía. ¿Buenos días? ¿Qué rayos? ¿Tanto

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR