Una vez de regreso en Florida, tuve que obligar a Antoine a ir al médico para que le hicieran una evaluación. Llegamos muy temprano a la clínica, donde luego de ser examinado por un médico internista, y que este revisara todos los resultados a pruebas previas que Antoine se realizó en Francia, (las que mi prometido llevó por recomendación mía) el galeno lo remitió con un especialista. Durante todo el proceso, Antoine no dejó de repetirme que era innecesario, pues los doctores no le dirían nada diferente a lo que él ya sabía, pero le dejé claro que necesitaba saber más acerca de su condición. Él accedió solo por verme feliz, porque yo sabía que él odiaba los hospitales y todo lo relacionado a ellos. Le realizaron una hematología completa, recuento de proteínas en sangre y dos pruebas má

