Gabriela
No puedo creer que Ethan estuviera en la situación en la que lo encontré y lo peor de todo es que me haya respondido así, él jamás lo había hecho.
Claro eras su jefe pendeja, no te podía responder así por qué lo ponías de patitas en la calle.
Mi conciencia tiene razón, él no podría hablarme así por qué lo hubiera echado de inmediato.
—Señorita Vanderwaal — dice Ethan sacándome de mi ensoñación, parpadeo y lo miro fijamente.
—Bien, debemos inventar todo la historia de amor de nosotros y todo ese tipo de cosas — digo haciendo un gesto con mi mano.
—Pues, podríamos decir que nos conocimos aquí en la empresa yo soy tu asistente así que debo estar todo el tiempo contigo, hasta que llegó un momento en que empezamos a tratarnos como amigos y nos enamoramos perdidamente uno del otro y nos casamos hace mes, fin de la historia — dice él, lo miro fijamente —¿Qué? — yo niego.
—Nada, me gusta tu idea, claro debemos meterle más cosas que no se vea tan aburrida pero de eso nos encargamos luego — él se para — ¿A dónde vas? — digo confundida.
—A mi escritorio, ya acabamos lo que teníamos que hablar — yo niego.
—Siéntate Cohen — digo con los dientes apretados, él se sienta de mala gana —Debes saber que no me gusta que me reten Ethan, me gusta que hagan las cosas como yo digo, a la hora que digo, cuando a mí se me dé la gana, así que desde ahora te advierto de que no me hagas enojar o me vas a conocer verdaderamente — digo enojada, él asiente —Bien, mi padre quiere que nos reunamos con él esta noche en mi casa — digo mirándolo, lo veo tensarse.
— ¿Hoy? — Yo asiento — ¿Por qué? — ruedo los ojos su pregunta fue bastante estúpida.
—Ethan será que es porque le dije a mi padre que me case — le digo como si fuera algo obvio — ¿Y adivina? Le dije que me había casado contigo — le digo fingiendo sorpresa — ¿Por qué más mi padre nos querría ver Ethan? Necesito que estés atento — le digo parándome y viendo por el gran ventanal de mi oficina —Nada puede salir mal, entiendes eso ¿verdad? — le digo volviéndome a verlo, él asiente.
—Claro, si su padre se entera de esta gran mentira no le dará la empresa y yo estaré despedido — dice viéndome fijamente, desde aquí sus ojos se ven mucho más bellos —No se preocupe, no perderá su empresa — dice de mala gana, lo miro algo enojada.
—No hago esto solo por la empresa Ethan, este negocio fue la vida de mi madre, fue su idea crear Vanderwaal Company — digo, él se levanta de su puesto y camina hacia mí —Esta empresa es lo único que tengo de ella — digo dándome la vuelta y mirando al cielo pensando que ella puede verme.
Siento unos brazos rodearme desde atrás, en otro momento lo hubiera apartado de mí pero me siento bien entre ellos, además estas muestras de afecto aunque me molesten debo aprender a tolerarlas en unas horas él será mi esposo y esto será normal en mi día a día.
—Lamento haber malinterpretado tus intenciones al crear esta farsa — yo niego y me encojo de hombro — ¿Quieres hablar de ella? — yo suspiro y giro entre sus brazos alejándome un poco de él pero sin romper su abrazo.
—Si — le digo viendo su pecho, él deja de abrazarme y me guía al sofá que está en mi oficina — ¿Qué sabes de mi madre? ¿Has leído sobre ella? — él asiente.
—Sé que ella murió en un accidente cuando venía de Canadá con tu padre, no pudieron hacer nada por ella, murió cuando tu tenías 5 años — yo asiento.
—Eso es lo que mi padre me dijo y lo que le dijo a todo el mundo, pero no es verdad — él me mira frunciendo el ceño.
— ¿A qué te refieres? — me dice frunciendo el ceño.
—Mi madre no murió en ningún accidente, a ella la asesinaron — tomo aire para lo que diré después —Y creo que yo fui testigo de eso — él me mira sorprendido.
— ¿De qué hablas? — me pregunta confundido.
—Esto es algo que solo saben muy pocas personas, mi padre pago mucho dinero para que la verdad no saliera a luz, pero desde hace un año tengo un recuerdo rondándome la cabeza, es una imagen de cómo alguien ataca a mi madre, no sé quién es solo recuerdo que le gritaba que no aceptara jamás que estuviera con él, que prefería que ella muriera — digo cabizbaja —Después de eso solo hubo un ruido muy fuerte y hoy sé que fue un disparo — digo y siento mis ojos humedecerse, Ethan vuelve abrazarme y esta vez sí le correspondo.
— ¿Por qué me cuentas esto? — me pregunta, veo confusión en su rostro.
—No lo sé, me generas mucha confianza Ethan — le digo sincera, veo una sonrisa formarse en su rostro —Ahora debemos preparar todo para la cena de esta noche con mi padre — le digo viéndolo.
El día de hoy ha sido agotador, se ha presentado unos problemas en la planta de empaquetadora de café, esto retraso el envió del producto a Turquía, eso significa perdidas monetarias para la empresa pero sobre todo perdida en la credibilidad, no es la primera vez que pasa, mandare a investigar el asunto algo raro está pasando y no lo dejare pasar de nuevo.
Salgo de mi oficina y lo veo escribiendo fervientemente en su computador, debo admitir que es guapo y puede que este matrimonio no sea tan malo después de todo, él inteligente, atento, comprensivo y me gusta estar entre sus brazos.
—Señorita Vanderwaal — dice Ethan sacándome de mis pensamientos.
—Llámame Gabriela, sería raro que mi esposo no lo hiciera — él asiente —Es hora de ir a la corte — se levanta de su asiento y se pone su chaqueta acercándose a mí.
— ¿Estas lista? — dice extendiendo su mano, la miro y suspiro.
—Estoy lista — digo asintiendo y tomando su mano.