Capitulo 5

1142 Palabras
Ethan Me levanté temprano para llegar a la empresa y hablar mejor con Gabriela sobre nuestro supuesto matrimonio, me mire al espejo y vi mi reflejo fijamente, nunca he sido arrogante respecto a mi aspecto pero cabe decir que soy bastante atractivo eso no lo podía negar, mi cabello rubio lo había heredado de mamá, mientras que mis ojos verdes los había heredado de papá, tengo una nariz perfilada y una mandíbula cuadrara que hace que me vea más masculino que otros hombres y a las mujeres les gusta o eso leí en una revista, en el poco tiempo que me queda libre lo utilizo para hacer ejercicios en casa y gracias a eso tengo un buen cuerpo.  Camino a la cama y tomo el traje que me pondré, es como siempre de tres piezas pero esta vez n***o, peino mi cabello hacia atrás y me pongo mi reloj, camino a la sala, tomo mi maletín con las llaves. —Adiós Terry, papá volverá luego y te traerá una sorpresa — digo sonriendo y viendo a mi hermoso perro o hijo cómo suelo verlo, este ladra y mueve la cola despidiéndose de mí. Bajo al parqueadero subterráneo y tomo mi auto que es un Mazda 6 n***o, salgo de ahí y entro a los interminables e insufribles  trancones de Nueva York. Dejo mi auto en el parqueadero de la empresa y tomo el ascensor hasta la última planta, el ascensor es de cristal, así que me permite ver toda la ciudad pero las personas no me pueden ver a mi gracias a los vidrios polarizados que recubren el gran edificio, llegó a mi piso y camino a mi escritorio, dejo mis cosas y busco mi teléfono con la vista pero no lo veo me dispongo a buscarlo bien pero el sonido del ascensor abriéndose me distrae, es muy temprano para que la señorita Vanderwaal llegue, me volteo con una sonrisa que cae al darme cuenta que es Emma. — ¿Emma? ¿Qué haces aquí? Sabes que no puedes subir la señorita Vanderwaal te despedirá si te ve aquí — ella me mira y veo que sus ojos están rojos — ¿Estás bien? — me acerco a ella. —No — dice y solloza —La señorita Vanderwaal me despidió ayer y como una estúpida te llamé y a ti ni siquiera te importo, me colgaste la llamada — dice y se tapa la cara con sus manos llorando a un más, algo que no tolero es ver a una mujer llorar, para mí las únicas lagrimas que ellas deberían derramar deben ser de felicidad. —Yo no tenía mi teléfono, lo he perdido — digo y tomo sus manos para ver su rostro. — ¿Lo perdiste? — yo asiento —Dios mío, yo pensé que tanto me odiabas que me habías colgado porque no te interesa lo que pase conmigo — dice y se echa a llorar en mi pecho, yo la rodeó con mis brazos y sobó su cabello. —No te odio Emma ¿De dónde sacas eso? — ella se separa de mí y yo seco sus mejillas mojadas por sus lágrimas. —Nunca quisiste salir conmigo, pensé que era porque yo te desagradaba — yo niego y la atraigo otra vez hacia mí abrazándola. —Estoy muy ocupado Emma, mira la hora son las 6:00 de la mañana y ya yo estoy en la empresa cuando el personal entra a las 8:00, salgo a las 10:00 cuando el resto sale a las 8:00, no tengo tiempo para citas o salidas con amigos — la separo de mí y ella asiente —No me caes mal Emma, ni siquiera te conozco bien, pero acepto ese trago que me dijiste ayer ¿Está bien? — digo sonriendo y ella asiente, me separo de Emma y me quito el saco dejándolo en ese respaldo de mi silla, me volteo y Emma me toma de la corbata acercándome a ella y pega sus labios en los míos, los mueve hábilmente, le sigo el beso y no sé por qué. Porque eres hombre, está mujer está buenísima y necesitas sexo..... Dice mi subconsciente, la tomo de la cintura y la pego a mí, escucho una tos y me separo de Emma, miro hacia delante y veo que es Gabriela que me ve con los brazos cruzados. —Espero que tenga una buena explicación para esto Señor Cohen — dice y me mira enojada, por mi parte separo a Emma de mí. —Vete, te llamaré para tomarnos ese trago — digo en su oído, ella asiente y se marcha pasando por el lado de Gabriela que la mira como si quisiera matarla. —A mi oficina ahora — dice con los dientes apretados, la sigo, ella entra primero y después yo cerrando la puerta. —No puedo creerlo Ethan — dice dándosela la vuelta —No nos hemos casado y ya me estás engañando con la zorra de Emma — dice enojada, es más podría decir que está celosa. —Estas celosa — digo sonriendo está me mira sería y me saca su dedo corazón moviendo lo en círculos —Eso no parece una seña de señoritas — digo inocente, ella rueda los ojos. — ¿Qué hubiera pasado si no llegaba? — Pone sus manos en su cintura — ¿Te la hubieses follado en tu escritorio? — dice señalándome. —En realidad me la hubiese follado en Tú escritorio — sonrió y ella levanta su mano que impacta contra mí mejilla, mi rostro voltea hacia un lado por el golpe —Es la segunda vez que lo haces, no volverá a pasar una tercera vez — digo señalándola, ella levanta una ceja y me mira desafiante. — ¿Por qué? ¿Vas a golpearme acaso? ¿Serías capaz de pegarme Ethan? — dice y niego. —Jamás te pondría una mano encima — digo serio —No de esa manera — digo en doble sentido y ella parece entender por qué me mira con la boca abierta. —Quiero que vuelva inmediatamente — la miro sin entender —Quiero que vuelva el Ethan que conozco, este no me gusta — yo río. —Este es una parte de mí que no conocías amor, si nos vamos a casar deberás comenzar acostumbrarte — digo acercándome a ella y agarrándola de la cintura, ella pone sus manos en mi pecho y me aleja. —Recuerda que esto es solo un contrato Ethan, nada de esto es real, grábate        eso — y es ahí cuando mi actuación de chico malo se va por un caño. —Si Jefa, debería explicarme mejor los términos de este Contrato así no cometeré ningún error — ella asiente y se sienta en la silla de su escritorio mientras que yo me acomodo en frente suyo.                    
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