- Mi hermano no tuvo nada que ver con la muerte de las Baker. Jamás las tocaríamos - repliqué con los labios apretados y la ira consumiéndome. Mis impulsos violentos -impulsos que hasta ahora nunca había tenido por nadie más que por mis hermanos y mi familia - se estaban haciendo claramente visibles y Blake me observaba con atención, casi como si se estuviera preparando para cualquier clase de reacción de mi parte. - Entonces no hay nada que temer Jeargo - afirmo él, pero no era miedo lo que sentía. No temía que lo hallaran culpable. Solo era ira lo que había en mi porque conocía perfectamente cuales eran sus intenciones, podía olfatearlo. - No les tengo miedo a ninguno de ustedes, y te aseguro que mis hermanos tampoco - rebatí con un gruñido y él y todos los demás se hicieron

