Los diez cazadores se lanzan contra mí en un ataque simultáneo. Al primero lo recibo con un puñetazo en la cara que lo manda a volar y le desfigura el rostro, probablemente ya lo mate. El segundo viene por mi espalda y otros dos a mi izquierda y derecha. Los tres abanican sus Soul Reapers contra mí. Doy un salto y giro en el aire esquivando cada arma, luego caigo sobre los hombros del cazador a mi espalda. El siguiente cazador aparece en el aire en el momento en el que uso a su compañero como punto de impulso. Otro viene detrás de mí para golpearme, pero giro en el momento exacto y con la mano que me queda desvió la hoja de su espada y luego enrollo mis piernas en su cuello y me dejo caer hacia atrás. Apoyo mi mano en el suelo y luego con mis piernas levanto al cazador y golpeo su cabeza

