Apenas son las cinco de la mañana, tan solo había dormido escasas 4 horas y el demente de mi jefe me estaba llamando a mi teléfono móvil, observo el aparato con disgusto y sin nada de ánimos contesto: — ¿Umm…? — Balbuceo intentando decir “hola”. — Levanta tu trasero de donde sea que estés, un chofer esta abajo esperándote desde hace 10 minutos, demasiado tiempo para mi gusto, si lo haces esperar un minuto más te arrepentirás. — amenaza el idiota. Como es de costumbre, no me da tiempo de responderle ya que me había colgado. — ¡Hijo de putaaaa! ¡Ojalá mueras quemado! — le grito al teléfono como si de alguna forma le estuviera gritando a él. Había dormido en el sofá, no tuve la fuerza suficiente para arrastrarme a la cama, después de desahogar mi ira, me levanto como un zombi del sofá

