Al escuchar las palabras de Kurt, lo que hice fue reírme a viva voz porque, esa fue la primera reacción que sentí ¿Qué era el juguete de su hermano? ¡Por supuesto que siempre había sospechado eso desde un principio! Hasta el punto que esa parte estúpida de mi corazón le dolía oírlo, sí, es cierto debo confesarlo, me dolía, pero desde el inicio nuestra relación había comenzado como un juego que era exclusivamente de Robert, él me trataba como una basura solo para entretenerse, explotándome, y hasta incluso golpeándome, y mientras lo hacía, parecía divertirse, yo como el gran estúpido que soy terminé enamorándome de él, sí no es un secreto para nadie que no estoy bien de la cabeza. Así es, como un alcohólico confiesa su adicción en un círculo de adictos, en una reunión de alcohólicos anónim

