Narración por Alex No tenía idea de la hora, seguramente por el brillo del sol matutino que entraba por la ventana no pasaban de las 10 de la mañana, Robert estaba a mi lado dormido, anoche se apareció en mi puerta como lo había hecho todas las putas noches para molestarme… pero esta vez amenazó con quemar mi peluche, no se lo iba a permitir, mi orgullo no me dejó pedírselo anteriormente… Conociéndolo seguramente sus chantajes eran ciertos, así que decidí verlo y quitarle a Pogo, además, tengo que admitirlo, quería verlo, pero al mismo tiempo no, su sola presencia o escuchar su voz me torturaba, no podía creer lo trastornado que me tenía este hombre, la única solución que logré encontrar para no pensar en él, y sobrellevar su constante acoso fue drogarme y mantenerme ebrio, ni siquiera m

