Como era de esperarse, la policía vino y los separó, yo comencé a reírme claramente ebrio, porque resulta que ese whisky que me estaba tomando era más fuerte de lo que pensé, es por eso que mientras reía, por ver a esos dos peleando como un par de perros rabiosos por mi honor, me tambaleé, sintiendo como ahora la policía también me cargaba a mí, cuando yo no tenía nada que ver. —¡Hey! Yo no tengo nada que ver ¡suéltenme! —Grito mientras nos llevan esposados a Jordan, Robert y a mí. —¡Suéltenme! ¡No tienen idea de quién soy! —Exclama Robert retorciéndose y forcejando con la policía, fue ahí cuando me di cuenta que Jordan lo había golpeado bastante, aunque Este tampoco se quedaba atrás, ambos tenían las caras ensangrentadas, y yo lo que hacía era reírme de ambos mientras nos sacaban

