*Narra Cedrik* Nos encontrábamos de camino a Nueva York, por fin. Yo hablé con mi manager y le rogué que me prestara su jet privado para que viajáramos todos más cómodos, después de tanto insistir, nos lo prestó. Cuando por fin llegamos a casa de mis padres, ellos nos recibieron con los brazos abiertos, ahí estaban Dylan y su mujer, a la cual ya se le notaba la panza. Tuvimos un día estupendo. Como eran pocas habitaciones, mamá nos separó. Así que lo hombres dormiríamos en mi antigua habitación, las mujeres ocuparían una habitación y las niñas otra. Ya teníamos los pijamas puestos y estábamos sentados los cuatro sentados en mi cama jugando a las cartas. Dylan dormiría conmigo en la cama, Jayden y Óscar en una cama que había al lado. Nos miramos cuando escuchamos a las chica

