*Narra Cedrik* De esa noche de navidad, ya habían pasado dos años, dos años en los cuales no habíamos vuelto a ver a Margot, por suerte. Nuestra pequeña princesa tenía cuatro años. Isla y yo estábamos bien, obviamente discutíamos algunas veces como todas las parejas, pero siempre terminamos arreglándolo. El ruido que hizo la puerta me despertó. Miré hacia allí, Coral estaba de pié con su peluche en la mano. ── ¿Qué pasa princesa? ── Me da miedo la lluvia. ── Nena. ── Mmm... ── Quítate de encima, Coral está aquí -se quitó de encima de mí, se tumbó dejándo espacio en el medio.- cierra la puerta y ven aquí -me hizo caso. Cuando se acercó se subió a la cama y se puso en medio.- ── Gracias papi. ── De nada mi amor. Ella se quedó dormida enseguida, luego yo. ── Princesa

