Camila, pensé que aquella carta escrita hace años sería lo ultimo que haría para ti, pero al parecer no fue así. Hay tantas cosas que quisiera decirte. No sé ni con que cara me he atrevido a buscarte y solo espero aun quieras verme. Agustín. Con la Postal venía acompañada de un pequeño papel con una dirección, la fecha de mañana y una hora. Busqué en Google Maps la dirección y me di cuenta que correspondía a una pequeña cafetería que estaba cerca a las oficinas de la compañía, después volví a tomar la postal en mis manos y releí lo que había escrito. No podía creerlo, Agustín había aparecido y quería verme. El corazón me latía como loco y una esperanza alumbró todo a mi alrededor, después de tantos años, después de tanto tiempo, volvería a verlo y por fin podría decirle lo que siento.

