Agustín y Mario comenzaron una conversación, pero me sentía tan fuera de lugar que decidí levantarme he ir al baño, en mi cabeza pensé la situación y lo más normal del mundo es que después de unos días sin verse estos amigos tenían mucho que decirse y que no podían ser comentadas frente a una chica. — ¿Dónde está el baño? — le pregunté a Agustín, mientras me ponía en pie. — Amm… esta en este pasillo, la primera puerta – contestó señalando el pasillo tras de mí, noté que me mandaba una mirada curiosa, la cual ignoré. — Gracias. El baño era amplio, me senté en el escusado con la tapa abajo tratando de hacer tiempo, después de unos minutos me acerqué al lavabo y mientras me lavaba las manos con ferviente empeño, me observé en el espejo. Camila Cifuentes, tengo 20 años, no me consid

