— ¿Quieres algo de tomar? — le ofrecí mientras sacaba el botiquín de la alacena. — Un poco de agua, por favor — contestó él Serví y coloqué el vaso de agua frente a él, después empapé un poco de alcohol en un algodón y me acerqué a su rostro. — Esto ardera un poco — le avisé, él asintió y comencé a limpiarle la herida del pómulo, obtuve un pequeño quejido de su parte. — Oye me dijiste que solo un poco… — refunfuño él, pero por su sonrisa me di cuenta que estaba bromeando. — Lo siento, aguanta un poco… ya casi acabo. Terminé de limpiarle la herida del pómulo y le pegué una gasa, después pasé a su boca, la cercanía me hizo notar su respirar pausado, puse mucha atención en detallar el contorno de sus labios, mis manos temblaron, me apresuré pasando a traer la herida con r

