Al finalizar las clases, nos reunimos todos para hablar sobre lo que haríamos con Agustín, ir con su familia y seguramente ir a la policía para levantar un reporte de persona desaparecida. ¡Dios, me sentía tan preocupada! Pero de pronto el tono de mensaje entrante sonó en el celular de Mario, todos volteamos a verlo, noté que, al abrir su celular sonrió aliviado. — Es Agustín — dijo, pero su rostro cambió a preocupación —Nos invita a una fiesta, es en un antro… — ¿Qué? Jaime que era el más cercano a él, le quitó el celular de sus manos y leyó el mensaje con rapidez, después nos volteó a ver confundido. — Nos invita a Cabaret, no entiendo nada, se desaparece por unos días y luego de la nada manda una invitación… ¿Qué le sucede? — Deberíamos de ir — dije totalmente convencida.

