Mercedes Toledo, Neuchatel 1957
Él desapareció entre hombres, él no volvió. Sigo pensando que será de su vida, dicen que se fue, dicen que él nunca va a aparecer, dicen, dicen y dicen.
Yo siempre te amé desde pequeño, yo siempre te, admire, tú solo me veías y sonreías, tú solo me tenías como espectadora, tú solo me dejaste con la ilusión de besarte, de chicos corríamos nos bañábamos en el lago creciste te pusiste guapo y no me volviste a mirar.
¡Daniel! Gritaba todos los días en el lago, todo por ti no podía verte, solo pintarte, ¡JODER ¡, aparece – decía llorando-!
Si bien sabia que mi sueño fue que algún día podríamos a estar juntos, pero a quien engaño no sé disfrutar, muy timada para robarte un beso, poco atrevida pensando en el que dirán, creo que no puedo seguir así.
Ya solo queda resignarme, saber que jamás volverás. De ti ya no podre saber aunque la vida es muy larga si no es hoy algún día prometo encontrarte, no importa si más viejos con canas, arrugas en los ojos te confesaré todo lo que te quise ese día te besaré y prometo entregarte mi ser.
Pero es momento de dejar este lago y empezar mi viaje por Viena para exponer mi arte, no pienso dejar que mi vida se vaya, así como deje irte sin decirte.
NEREA
Santa marta Colombia
Un año antes de suiza.
-cállate de una puta vez me vuelves loco- decía Richard mientras tiraba todo lo que se le atravesaba vasos, platos y nuestro retrato.
-porque tienes que ser un puto monstruo, tú no eres así- me intento acercar y solo veo cuando su puño impacta contra mi cara y no contento con eso Richard se abalanza hacia mí diciéndome-Eres una puta, no vales nada todo te lo ha dado tu familia jajajajajaj- se reía mientras yo forcejeaba para que me soltara
-Richard amor que te pasa tú no eres así suéltame- le gritaba mientras él apoyaba mi cabeza contra el suelo y me miraba abriendo los ojos, se reía y simplemente inútil y resignada de que él acabaría conmigo o que esto iba a terminar muy mal.
-vete- me suelta- vete y largarte para siempre solo eres una puta niña consentida- dice mientras sale como un loco de la casa.
Por un momento tuvo tan poco respeto de mí que quería correr y buscarlo y arreglar las cosas y volver a ser lo enamorados de siempre, que simplemente disfrutaban del otro, pero el cambio hace un tiempo atrás se convirtió en un robot, empezó a comportarse violento y por ende también me puse incasable a gritar los besos se volvieron golpes, las flores cada vez que me humillaba, cuando me insultaba me parecía hasta tierno.
Él se perdió y yo me perdí en el intento de amarlo, solo quise salir de ahí, recogí mi pasaporte y sin maleta sin médico, con valor decidí no volver a dejar raíces ni que me hicieran daño y cogí el primer vuelo a España esa misma tarde.
Desde ese entonces no creo en el amor de verdad si cualquiera te puede hacer daño, hasta tú mismo cuando estás enamorado.
Existen personas que nos muestran las bellezas del amor, pero no pueden con sus monstruos internos y no son suficientes valientes para dejar la bestia adentro.
Aprendí que me debo amar más a mí misma.
Mi madre cuando llegue lo primero que me pregunto sobre lo que me había pasado puesto tenía varios moretones y la clavícula partida, yo solo dije que fue un accidente de senderismo.
Si me fui así como me dejaron esa vez en el aeropuerto solo me miraban y lo que dije era que necesitaba irme de urgencias a mi país.
No lo denuncie porque lo amaba, no quería dañarle la vida, él era profesor de niños y un artísta plástico en crecimiento, simplemente lo puse primero como siempre y ese fue el último acto de amor para él.
Neuchatel suiza Actualidad.
Me juré no volver a pensar en él, me prometí no dejar rastros de él en mí ese año antes de venir, me encapsulé solo en mí comprendí que solo buscaba lo que me carecía y eso fue así, ya ha pasado mucho tiempo que no aparecía en mi cabeza, lástima que solamente sea de esa manera.
Me levanté con esos malos recuerdos decido salir un rato andar era muy temprano y caminaba por los bordes del lago me siento y solo grité.
-por favor vete de aquí- gritaba mientras lloraba porque venían los recuerdos de los gritos la sangre cuando me decía que no valía él me obligo a olvidarlo porque no se va- ahhhhh sal de aquí- gritaba mientras lloraba mi alma triste sigue evocando lo más malo que pase.
-TE ODIO RICHAR - grite y ya veía como todo se ponía oscuro, no pensé más y me tire al lago.
En el fondo del lago empiezo a notar como me da un calambre y no podía salir a tomar aire, no entres al agua en un ataque de pánico, la primera norma de apnea y el primer error que cometo cuando siento que ya se me va acabando la respiración siento como algo me jala hacia fuera y lo veo es él es Daniel.
-Me salvaste- le digo mientras me recompongo después de ahogarme
-no iba a dejar morir una belleza como tú – dice sonriéndome- además note tus gritos, por eso decidí venir, ¿estás bien?- pregunta
-solo malos recuerdos que no puedo sacar de mi cabeza- le digo con la mirada perdida
-no te preocupes, la cabeza nos juega mal, a veces ven para acá que está temblando- noto como se vuelve hacia mí y me abraza, sentí una calidez en su alma, sentí como todo entraba en la calma y cerré mis ojos todo se calló logre estar en paz.