Nerea
no puedo creer todo esto- me dice Daniel mientras me acaricia el cabello.
yo no sé en qué momento me volví material para poder quedarme a dormir contigo- agrega mientras yo me acomodo a horcajadas de él – se siente tan real como tu pezón- me dice mientras lo pellizca- Daniel- le digo mientras él dice- creo que no te disgusto cariño porque algo está húmedo- caigo en cuenta de que un solo roce de Daniel me hace derretir, y prosigo a besarlo bajar mi mano y decirle- pues para tener más de 50 años eres insaciable- le digo en tono de broma y veo como su mirada cambio y literalmente me quito de arriba de él y se levantó, se puso la ropa- Daniel era jugando- le digo aún en shock viendo como todo paso tan rápido y él solo no me escucho entonces no iré tras de nadie me voltee y cerré los ojos para dormir.
Nerea- siento que me acarician el cabello y es Daniel
-el desayuno está listo, pensé tendrías hambre con tantos orgasmos- espera, ¿Daniel se quedó? Quede estupefacta sonreí y me levante fui al baño me asee y camino hacia la mesa veo que hizo tostada con chocolate caliente y frutas todo ordenado- ventajas de acostarte con alguien de más de 50 años -dice Daniel riéndose de mi chiste anterior.
Desayunamos, él solo me dejo hablar y mostrarle por horas como eran las ciudades, el se interesaba cada vez mas y me preguntaba como era la vida, mis viajes, mis aventuras.
Se me había hecho tarde para la clase de francés y me toco dejar mi idilio de amor y correr hacia la escuela de idiomas.
En la clase estaba perdida y un poco con sueño , a quien engaño tengo miedo , si tengo muchísimo miedo porque el provocativo de Daniel no puede ser más perfecto , joder ,no quería llegar a la casa y tener la misma rutina de siempre sola con el, como bien mi alma sociable necesitaba integración y música así que pensé hacer algo hoy.
Intente estar presente, pero me fue imposible, a la salida del curso vi a samuel y mishell una pareja argentina que estaba aprendiendo francés, me les acerco y les digo.
-por favor distráiganme necesito vida social- les digo sin saludar
- cariño claro que si te parece si hacemos una reunión en el lago- me sonrió y me respondió mishell
-yo llevo de mis flores- samuel se refería a sus flores de cannabis, ya que el cultivaba
-yo pongo vino y la casa entonces vamos- les respondí y testeamos a varios compañeros para ir a la maladerie y comprar todo lo que necesitábamos , pero creo que olvide algo importante Daniel , mmm bueno, creo que le mostraré una fiesta y podemos hasta bailar quien sabe como funciona la magia y la maldición que el guarda.
Llegando al lago veo que todo está solo y no existe rastro de Daniel así que ponemos el parlante organizamos todo y empezó la fiesta , como la mayoría del curso era latino o viajeros les gustaban diferentes tipos de música , en esa ponen un reguetón como dirían en Latinoamérica violento , y empiezo a bailar con Vicent , un uruguayo que venía de intercambio en el programa de psicología, y siempre me miraba de reojo era amigo de Mishel , empezamos a bailar y el licor la hierba empezó a desinhibirme, me sentía eufórica como si bailar quitara las penas , no se en que momento quede frente a frente con Vicent bailando un tecno lento, sabía sus intenciones , intuía que un beso robado se aproximaba y así fue.
Pero qué lindo se ve hoy el lago- escucho y giro la cabeza y es Daniel con una sonrisa me separo por reacción de Vicent
Mucho gusto, me llamo Daniel- dice estirándole la mano a Vicent- un placer responde Vicent y sentí la energía y la testosterona de los dos por un momento, pero Daniel era tan seguro, no se descompuso en ningún momento ni mostró expresión alguna, solo dio una sonrisa encantadora
Quién es este chico que no me habéis presentado- dice julia, una española del curso acercándose hacia el -Daniel, un placer hermosa – pero hasta es guapo para presentarse, cariño si fuera hetero, no lo pensaréis dos veces – pero joder si parece salido de una revista y no me arrepiento por ser homosexual en estos momentos- dice Larry un chileno. Todos quedaron eclipsados con Daniel, vi como hablaba, escuchaba y se reía con todos, era como si fuera encantador naturalmente.
Hay comprendí que lo que estaba pasando, Daniel, sí era real y no solo un sueño vivido.
Creo que me estoy enamorando de un fantasma, un anima o un ángel, quizás el demonio.