Daila Street Estaba ansiosa por ver las estrellas nuevamente, mi alma lo añoraba tanto que no podía esperar por llegar a la hacienda y sentarme por horas a contemplarlas. Mariángel me ayudó a hacer mi maleta, nos iríamos después del trabajo, Valeska se nos uniría al viaje, pero Melissa no nos acompañaría por su trabajo. — Espero que hayan traído ropa cómoda porque iremos al acantilado El viaje estuvo bastante tranquilo, Éber iba a la par mía, quería entrelazar nuestras manos, pero me detenía en el intento, mi cabeza era un caos ¿que era lo que sentía por él? la pregunta que rondaba en mi cabeza por días e incluso semanas. — Yo sí, no se Daila pero empaqué un traje de baño. — Creo a ver visto uno en la maleta, Mariángel empacó toda mi ropa, parece que se quiso deshacer de mí. — Pued

