CAPÍTULO QUINCE Mackenzie se reunió con Kirk Peterson para un almuerzo muy tardío en un restaurante de Tex-Mex a solo veinte minutos de la oficina de campo. Era idóneo porque no es que hubiera comido mucho en absoluto durante las últimas veinticuatro horas más o menos, solo había mordisqueado alguna pasta cada vez que se las arreglaba para conseguir un café. Cuando entró al lugar y vio a Peterson sentado en un reservado en la parte de atrás, se acercó a él. Se alegraba de comprobar que él le había dicho la verdad respecto a su estado actual. La verdad es que tenía mejor aspecto. La sombra de la barba de varios días que tenía en su rostro parecía intencional más que debida a pura negligencia. Llevaba ropa casual encima—un suéter con gorro y unos vaqueros con una gorra de béisbol—pero al m

