CAPÍTULO DIECISÉIS Cuando llegó al tercer piso, dio la casualidad de que Ellington y Penbrook estaban caminando junto a los ascensores, de camino a alguna parte más abajo del pasillo. Cuando Ellington la vio, se disculpó con Penbrook y se dio la vuelta hacia ella. Para cuando hizo esto, Mackenzie ya estaba de camino a la sala de conferencias que había al final del pasillo. Ellington se apresuró para ponerse a su altura. Cuando estuvo junto a su lado y caminando a la par con ella, se echó a reír. “Te estás moviendo deprisa. ¿Entiendo que tienes algo?” “Quizás. ¿Te acuerdas de la tarjeta de visita que pusieron en mi parabrisas?” “Claro.” “Era una falsificación. Alguien en DC estaba tratando de asustarme.” “¿Qué?” Le puso al día mientras caminaban hacia la sala de conferencias que esta

