Salí de la que fuera nuestra casa, me subí al auto y manejé cerca de media hora sin rumbo. Me compré unas cervezas, y sentado en el auto, decidí escribirle un mail, para que no pensara que el desconocido le había contado a su esposo sus andanzas. Mail: "Al leer tus respuestas, creo entender, que te hace bien hablar con alguien que no conocés, espero que puedas recapacitar sobre tus acciones y puedas reencauzar la relación con tu esposo. Cabe recordarte, que no es mi intención, destruir tu matrimonio, sino que puedas enfrentar tus errores y sincerarte con él. 1- Si supiera de tus infidelidades, ¿crees que te perdonaría? 2- Si te perdonara ¿podría estar tu esposo seguro de que no volverías a serle infiel? 3- ¿Algo más para comentar del tal Quiñones? 4- ¿Algún otro hombre te ha propue

