La frente de Matt estaba presionada contra la de Hannah. Apenas podía respirar. Destrozadora... eso era lo que estaba haciendo. El cuerpo desnudo de Hannah yacía ante él. Sus ojos brillaban con todo lo que él quería oírle decir, pero sabía que nunca lo haría. En esa habitación de hotel, Matt no podía pensar. Esta era la última vez que estaría con ella. La última vez que saborearía su piel. Mañana se habría ido. Y entonces se dio cuenta de que solo sentía su piel. Ni siquiera había pensado en protegerse. ¿Cómo pudo haber perdido el control de esa manera? —Hannah, lo siento mucho. No usamos... -Está bien, Matt. Su mano se posó en su mejilla —una caricia suave que él ansiaba más— antes de que sus dedos le rozaran el pelo. Cerró los ojos, saboreando la sensación. 'Estamos bien.' 'Iré a u

