Hannah estaba dividida. No sabía si quería dejar entrar a Matt, pero no soportaba dejar las cosas como estaban. Necesitaba su respuesta sobre su bebé. El miedo era muy fuerte y la atravesaba. No sabía si sería la última vez que lo vería. Si rechazaría a su hijo. No le importaba que sus mejores amigos estuvieran juntos. Si Matt no quería a este bebé, se aseguraría de que él tampoco la viera. 'Sólo quiero hablar.' Su voz seguía tranquila, pero parecía indeciso, así que Hannah abrió la puerta y se hizo a un lado. La habitación del hotel le había parecido cómoda hacía unos momentos, pero ahora, con Matt dentro, se sentía apretada, como si ocupara todo el espacio. Pasó junto a él para sentarse en el sillón del rincón. No alivió el dolor en la parte baja de la espalda. Dios, esta tensión la

