22. Antonella pide a uno de sus choferes que me lleve al departamento. Por lo que dijo, allá me espera Dmitri. ¡Maldita sea!. Siento que mi mejor amiga me ha traicionado al permitirle entrar a nada menos ese idiota. El ascensor se abre. Y lo veo de pie. ¡Él es la raíz de todos mis males! Bueno, es una exageración. Dmitri viste un traje de Havana marrón claro, de los que usa siempre. Es un atractivo empresario, por sus venas corren sangre rusa. Sus ojos son tan oscuros como su alma. Es mayor por un año. Me duele recordad que él y yo éramos más que primos. Con decirles que fue mi primer amor, me dio mi primer beso, y que en una noche de borracheras, casi, casi terminamos en la cama. Me habría gustado. Siempre podía contar con él para lo que sea, en las buenas y en las malas, estaba a

