Promesas bajo la nieve El aire invernal estaba cargado con el aroma a castañas asadas y chocolate caliente que se extendía por las calles iluminadas de Nueva York. Las semanas volaban, y la Navidad estaba a la vuelta de la esquina. Las decoraciones llenaban las vitrinas, y las luces parpadeaban con un brillo especial, como si anunciaran que algo mágico estaba por suceder. Hannah observaba el panorama desde la ventana del restaurante, mientras atendía un pedido. Las festividades siempre traían consigo una mezcla de emociones: la alegría de los colores y la música, pero también la melancolía de recuerdos que prefería enterrar. En una esquina del restaurante, Matthew estaba sentado nuevamente, como había prometido. Había pedido un café simple y se limitaba a mirar por la ventana, aparentem

