Mia se miró al espejo, se arregló un poco, nada muy cargado, ese sería otro día más de trabajo, miró la habitación, claramente no era su suya, nada de ahí le pertenecía ni tampoco decía nada de ella, sin embargo se sentía a gusto, le había dicho a Logan que se quedaría en una de las recamaras, pero el se engo, diciendo que sería mucho mejor si se quedaban en la misma habitación. Suspiro, pero estaba tranquila, la noche anterior se la había pasado bien, una sonrisa tonta se le escapo de los labios, sería mejor concentrarse y no pensar en los brazos fornidos, en los besos y menos en el cuerpo de Logan. Al salir de la habitación se encontró con la curiosa escena que ya había presenciado en su apartamento y negó con una amplia sonrisa. Logan se encontraba dándole la espalda mientras el delic

