Mia miró su taza la cula humeaba calor, era época de invierno y una bebida caliente era casi reconfortante. Se encontraba dentro de aquel pequeño café, era la primera vez que entraba a un lugar y no lo observaba con detenimiento. Pero es que la ocasión no ameritaba a perder el tiempo para eso. Zack la miró atento, la había llamado para hablar con ella, realmente no había querido decirle de que se trataba, y ahora estaba expectante. Zack dio un suspiro y se inclinó sobre la mesa. Tenía que decir lo que sabía y no darle mucho vueltas al sunto. —Se que estabas embarazada. —Mia no quiso reaccionar ante sus palabras pero fue imposible, jamás se lo espero, así que abrió sus ojos en demasía y apretó su mandíbula—. Y que era de Logan. —¿Como lo sabes? —Mia pregunto ¿Tenia algún caso negarlo?

