CAPÍTULO 41

1159 Palabras

—¿Qué tal el examen?— Preguntó tras un largo silencio y abrí un ojo para mirarle con pereza, dándome cuenta ahora de que seguía de rodillas. —Oh mi, Javier, siéntate en una silla—. Digo yendo a apartarme, pero un gruñido escapa de su pecho haciendo que mis ojos se abran de par en par, mientras él gruñe un no, mirándome fijamente, tirando de mí hacia su pecho, una mano subiendo para presionar suavemente mi cara hacia la piel desnuda expuesta por encima de su camisa. —Por favor—Murmuro, mirándole por debajo de las pestañas; solo Dios sabe lo destrozadas que tenía ya las rodillas, apenas podía arrodillarme así quince segundos. Me mira fijamente durante un minuto antes de levantarse y yo abro la boca para darle las gracias, pero chillo cuando Javier me coge en brazos, se sienta en la silla e

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR