Subí corriendo las escaleras cuando oí a Javier abrir la puerta. Entré corriendo en mi habitación y me hice un moño improvisado. Me apresuré a entrar en el lavabo y me lavé la cara antes de tropezar a ciegas con el armario. Debería haberle preguntado a Javier qué ropa ponerme. Siempre podía fingir que llegaba tarde si no iba vestida adecuadamente. Ese truco lo había utilizado mucho en el instituto con mis padres, siempre iba demasiado informal cuando ellos querían salir, así que para evitar que se burlaran de mí fingía llegar tarde. Aunque dudaba seriamente de que se tragaran mi excusa después de la segunda vez que la había utilizado. Saqué un suave jersey de cachemira y me lo puse por encima de la cabeza antes de ponerme unos leggings oscuros y gruesos. Respiré hondo y me giré hacia el g

