—Rhina, ¿podrías quedarte un momento?— Levanté la cabeza de mis apuntes cuando oí a mi profesor decir mi nombre. Volví a meter el cuaderno en la mochila y coloqué el bolígrafo en un bolsillo lateral para no perderlo. Me despedí de Tyler, que estaba sentado a mi lado. —Sr.Hale usted quería verme—. Dije en voz baja. —Sí, Rhina en realidad te perdiste unas cuantas lecciones a principios de semestre y sólo quería asegurarme de que tienes los apuntes de esas clases—. Dijo. —Me los dio Tyler—. Le digo con una pequeña sonrisa. —Estás bien, ¿verdad?—Me pregunta entrecerrando los ojos en un incómodo escrutinio. El Sr. Hale parecía más un detective trastornado que un profesor universitario. —Estoy bien, gracias—. Digo intentando mantener el contacto visual para demostrarle que decía la verdad.

