capitulo 22 Me despierto envuelta en el aroma de su almohada. La casa está en completo silencio, y por un momento, me engaño pensando que todo esto es un sueño. Pero no. Estoy aquí. En su cama. Viviendo una vida que no sé si me pertenece. Me levanto y encuentro una nota pegada a la nevera: "No vengas a la empresa. Lo que voy a hacer no es algo en lo que debas involucrarte. Te veo en casa. – F." El mensaje me desconcierta más de lo que debería. Sé que Franco ha estado planeando algo, pero aún no comprendo el alcance. Él piensa que me está protegiendo al mantenerme fuera, pero la incertidumbre me come por dentro. El día avanza lento, como si el tiempo también esperara noticias. Trato de mantenerme ocupada, recojo algunas cosas, limpio un poco… pero no me atrevo a cambiar nada de lugar. E

