Me despierto tras sentir unos rayos pegar en mi rostro. ¿Qué dia es hoy? ¿Qué hora es? ¿En dónde estoy? -¡Buenos Días! ¡Levántate dormilona!- Claro, estoy con Kas. -Buenos Días- gruño y me envuelvo entre las sabanas. -No puede de ser, ¿es que acaso eres una niña pequeña?- me quita las sabanas de encima. -¿Sabes lo que cuesta despertarse temprano?- gruño. -Cuando estés en América tendrás que acostumbrarte al cambio de horario- Abro los ojos de golpe y me levanto. -Kas cállate Christopher puede escuchar, prometiste no decirle a nadie- entrecierro los ojos. -Lo siento, pero no te preocupes Christopher salió temprano de aquí, dijo que tenía algo que hacer en la empresa- se encoje de hombros. Me tiro otra vez en la cama cubriendo mis ojos con el brazo. -Así q

