VIOLET El mundo se me tambalea cuando mi capitán me echa por encima de su hombro, como si fuera su propiedad, como si no pesara nada, y sale conmigo a toda prisa del gimnasio con paso firme, decidido, furioso. Este había sido el plan de mi teniente. Me dijo que seria buena idea darle celos a mi capitán. “Provócalo, Violet. Hazlo estallar. Solo así se romperá lo que lo contiene.” Esa es la razón por la que estaba en el gimnasio buscando alguien para poder desarrollar el plan. Sus palabras todavía queman mi piel: “Quieres follar. Perfecto. Te voy a recordar quién es el único que puede hacerlo. Parece ser que te has olvidado a quien perteneces” “Ahora no soy tu capitán, fierecilla. Soy tu maldito amo. Y voy a dejarte eso marcado hasta en los huesos” La bestia ya no está contenida. Cami

