NIKOLAY La gente tiene una idea jodidamente equivocada del silencio. Creen que cuando un animal no responde a sus provocaciones, es porque es débil. Lo que no entienden… es que el animal no ruge todo el tiempo. Entonces, lo pinchan. Una vez. Otra. Y otra más. Hasta que el animal se cansa. Y muerde. Y cuando lo hace, no es para advertir. Es para destruir. Los destroza y luego le echan la culpa al animal. Lo llaman salvaje. Ignorando que fueron ellos los culpables de su reacción. Olvidando que el silencio no es debilidad, es la maldita calma antes del derrumbe. Mi padre ha creído toda su vida que soy blando. Que porque nunca le grité ni le devolví los golpes, carezco de carácter. Que sus golpes quebraron algo en mí. Las veces que he respondido a sus ataques él busca la forma de doblegarm

