Le he dado un tour exprés por cada rincón del departamento. Mi parte favorita ha sido ver su cara de asombro al momento de mostrarle el salón de baile. Y es que no lo puedo negar, Noemí ha equipado bastante bien el lugar. —Las vistas son preciosas como puedes ver—abro las puertas del balcón en la sala y me recargo en el barandal. —Me supongo que la renta no debe ser barata considerando que estás en pleno corazón de Paris y frente a la torre Eiffel—responde parándose a mi lado. —Pues hasta en eso tenemos suerte—sonrío—. Este departamento lo heredó Noemi, mi mejor amiga. Su abuela, que en paz descanse, se lo dejó junto con una gran cantidad de capital. —Lamento escuchar eso—recarga su cabeza en mi hombro—. Sé que no ha de haber sido nada fácil para ella. Sin embargo, su abuela dejó cub

