XXXIV

1473 Palabras

Mi pecho subía y bajaba mientras la desesperación se iba apoderando de mi, quité sus manos de mi cintura y corrí nuevamente tras Caín, cuando salí de edifico miré hacia todos los lados pero no lo veía. El ya no estaba. Era probable que se marchara en su coche. No podía dejarlo solo en ese estado y más creyendo que yo no lo amaba, era a la única persona a la que yo amaba. Él tenía que saberlo. - Alejandra... No vayas tras el. - Daven había venido tras de mi. - El querrá estar solo. - ¿Y tu que sabes ? ¿Por qué todavía estás aquí ? ¿No ves lo que has causado ? - Aún no hemos terminando de hablar. - Ya hemos terminado de hablar. No creo que tengamos algo más que decirnos. - miré hacia ambos lados, podía ser que pasara un taxi, tal vez Caín estaba en casa . Todavía tenía tiempo de e

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR