Salí del baño porque escuché la notificación de un mensaje en mi celular . Ese solo podía ser Caín, solía ser muy impaciente cuando se trataba de encontrarnos. Aún faltaban quince minutos para las once. “Estoy en la puerta.” - decía el mensaje. Pero yo ya contaba con eso, solo me faltaban los zapatos y tomar mi bolso para estar lista . Cuando abrí la puerta, lo primero que sentí fue el aroma de su perfume y de algo más. Él permanecía de pie sonriente, con una mano oculta tras la espalda. Miré el pasillo detrás de él recordando la noche anterior. - Buenos días, hermosa. - Dijo. Su rostro se aproximó al mío y besó mis labios, después sacó unas flores que tenía escondida detrás de la espalda. - Son para ti. Para mi bella y hermosa novia. - Gracias. - Era un hermoso ramo de flores ro

