Estaba saliendo de mi casa, había recibido el mensaje de Alejandra pero no podía leer, debido a que estaba conduciendo pero sabía que ella ya debía de estar en su casa , decidí llamarla minutos después con el manos libres del coche. - Hola, voy en camino, ya estoy cerca. - ella había respondido después de estar unos segundos sonando. - No la busques más, ahora está conmigo.- frené en seco al escuchar la voz detrás del teléfono. Pero enseguida colgó. - ¡Maldición ! - volví acelerar en cuanto colgó. Estaba a pocos minutos de la casa de Alejandra. Tenía un mal presentimiento de todo esto. Pisé el acelerador hasta el fondo, ella podía estar en peligro. Cuando llegué, salí corriendo del coche sin parquearlo bien y corrí hacia el edificio. Al llegar al piso de ella, el pasillo estaba a

