Sor Maria estaba observando enojada por la ventana. Despues que se fue Roberto ella decía para si misma con enojo:
"Que desfachates con la que ese mocoso miserable me hablo. No puedo creer que me haya hablado asi, no he sido la mejor figura materna pero tampoco tenia que hablarme así ".
Lanza un gruñido de furia y llama a su ayudante y confidente:
- ¡Madre Camila! - Grita con enojo y entra la Madre Camila con su clasico moño en forma de cebolla.
- Si digame Sor Maria.
- Roberto se fue.
- ¿Que? ¿Roberto?
- ¿Cual otro Roberto teníamos a nuestro cuidado?
- Pero que paso.? Pregunta conmocionada.
- No se, dijo que se iba y que quería saber quien era y saber su origen. Así que tengo una tarea para ti, vas a averiguar todo lo que puedas de el, además también debemos saber el origen del dinero que nos estuvo llegando todos los meses y por qué nos pedían que lo retuvieramos aquí. Quiero llegar al fondo de esto, ¿te queda claro?.
- Endendido Sor Maria pero la verdad no se que hacer..
Rio burlonamente mientras le digo a Sor Juliana:
- Ay Sor Juliana no has cambiado absolutamente en nada desde que te conoci hace mas de 20 años, crees que puedes fingir ser esa mujer pura e inocente que me quieres hacer creer. Se que tienes tus propios métodos para averiguar ciertas cosas. Si no me equivoco debes saber algo de Roberto.
Ella pone los ojos en blanco visiblemente molesta, prosigo explicandole:
- No te molestes, escucha atentamente, vas a ir a donde tengas que ir y averiguar todo, absolutamente todo y me mantendrás informada de tus avances, ¿entendido? Hay algo en el origen de Roberto que no me termina de cuadrar.
La Madre Camila se sorprende y exclama:
- ¿Que no le cuadra?.
- Quien es su Madre Biológica, si estoy en lo correcto tuvo que ver con su familia porque recuerda que el era un recién nacido. Pero cambiando de tema, no me evadas lo que te pregunte, que averiguaste de Roberto, te advierto que no te conviene mentirme así que me dices la verdad ya.
- Bueno, pues. Dice titubeante mientras con nerviosismo agita La pierna sin para.
- ¡Maldición dímelo ya! Grita Sor Maria con furia.
- Está bien, esta bien, se lo diré. Usted recuerda ese joven de piel tostada y musculoso del que yo me enamore pero me ignoro haciéndome sentir muy mal cuando me dijo que no quería nada conmigo porque amaba a alguien mas.?
- Si, recuerdo que tu me contaste esa historia y me dijiste que por esa razón decidiste tomar los hábitos; ¿y que tiene que ver con Roberto?.
- Déjeme terminar, le aseguro que todo lo que voy a contarle tiene que ver con el.
- Ok, continúa. La Madre Camila asiente y prosigue :
- ¿También recuerda que me comento de un joven, que le gusto tanto y aunque el era menor que usted quería tener algo más íntimo pero el la rechazó partiendole el corazón Cómo a mi?.
Sor Maria se sonroja avergonzada y con enojo le refuta :
-¡Más vale que lo que vas a decir sea referente a Roberto porque ya habia olvidado el día en que el imbécil de Raul Gonzalez me hizo sentir como una basura! Si no tiene nada que ver con Roberto te mato, ¿entiendes?.
Asustada Hasta el extremo ella prosigue :
-Si, si. Ese hombre, el que nos lastimó a las dos es el mismo,Raul, y resulta que es el padre de Roberto.
-¿QUEEE? Raul es su padre. Con razón es así, arrogante. Algo en el siempre me recordaba a Raul, pero no sabia con exactitud que era, y pensándolo bien se parece mucho, pero es mas intrépido y aún más arrogante que su padre.
- Si, por lo poco que pude averiguar de que se enamoro de una gitana y que a Raul lo mataron antes de nacer su hijo, eso es todo lo que pude averiguar. Cuando supe eso mi odio hacia ese mocoso creció más y por eso no tuve ningún tipo de acercamiento con el. Lo odiaba totalmente y aún Lo odio.
- Ya veo, dice aún en shock por la noticia; hay que impedir que sepa su origen, llama a la Madre Juliana, ella seguro sabe adonde irá Roberto ya que ellos eran muy cercanos, traela inmediatamente.
- Entendido, ya regreso.
La Madre Camila sale en busca de la Madre Juliana quien esta jugando con unos niños en el patio del orfanato, cargando a un niño blanco de ojos azules, la llama:
- ¡Madre Juliana! Grita desde el comedor.
- ¿Dígame Madre Camila? Responde confundida.
- La directora te quiere en su oficina, ¡ahora! . Dice con desden.
- Voy. Se levanta y se dirige a la oficina de la dirección.
Toc Toc Toc
- Pase.
- ¿Me quería ver Sor Maria ?
- Si. Entra y toma asiento por favor.
Después de sentarse le pregunta :
- ¿En que puedo ayudarla? Pregunta nerviosa.
- Ya sabes que Roberto se fue, ¿ que le entregaste cuando se fue? Y no te atrevas a mentirme.
Aunque nerviosa trato de mantener la calma y respondió omitiendo el contenido de la carta:
- Le estaba dando dinero que estuve ahorrando para mis gastos y al ver que se iba, quise regalárselos para cualquier emergencia que tuviera.
- Y no te dijo nada, adonde se dirigía, ¿nada?. Dime la verdad.
- Se va a estudiar al extranjero, consiguió una beca y se va, aunque no se adonde.
- ¿En el extranjero? ¿Consiguió una beca? ¿Cómo sucedió?.
- El director del museo lo ayudó a conseguirla.
La Madre Juliana empieza a contar todo lo sucedido en el museo, omitiendo detalles para que no sepa tanto y no le complique la vida a Roberto.
- Está bien, puedes retirarte; dice agitando su mano.
Cuando queda sola con la Madre Camila le dice:
- Por los momentos podemos estar tranquilas, si va a durar cinco años tenemos tiempo de sobra. Pero hay que averiguar con detalles. No debemos descuidarnos, ¿de acuerdo? .
- Ok, así será.
- Puedes retirarte.
La Madre Camila se retira cerrando la puerta tras ella.