A Luca le consiguieron un ayudante de confianza, alguien contratado exclusivamente para que lo asistiera ya sea en la oficina como en el laboratorio. Todo gracias a la asombrosa eficacia de Gabrielle. Por ese motivo organizarse e ir a su casa en busca de las cosas que quería tener en su oficina fue fácil. Para la hora acordada para su almuerzo con Gianna había terminado y estaba más que contento con el resultado. De paso había conversado con su nuevo asistente comentándole la importancia del secreto y del trabajo que harán, a lo que éste le comentó que fue una de las cosas que Gabrielle especificó cuando tuvo su entrevista de trabajo. – Señor Santoro, tiene que salir ahora si quiere llegar a su cita, Gabrielle acaba de avisarme que la señorita Parisi acaba de terminar su llamada.

