Qué lástima, porque yo sí. Josephine. Mi día en la empresa termino de lo más normal, después de la extraña charla que tuve con el Sr. Hume hablé con la chica del hotel en el cual nos mantendríamos por un mes en Sídney y ya todo estaba listo para el gran viaje en unas horas. En cuanto salí del trabajo James me estaba esperando en su posición habitual frente a la camioneta, pero esta vez decidí que me dejara recorrer las calles de Reino Unido por mi cuenta para así conocerlo y sobre todo llegar a un centro comercial y hacer algunas compras ya que estaría un mes en un lugar nuevo y quería impresionar a todos los presentes. James insistió en llevarme a un centro comercial y esperar por mí afuera del lugar así que acepte. En cuanto estuve dentro del lugar recorrí el pasillo de vestidos y no

