VICTORIA . . No estaría sabiendo con certeza si reír o preocuparme. Disculpen por ser así, pero creo que a Erika se le acaba de fracturar la mandíbula, y hasta me atrevería a decir que está babeando. Lo más loco es que estoy entre medio de dos personas que no reaccionan, no pestañean, y estoy comenzando a sospechar de que no respiran. Paso una de mis manos por el espacio que de milagro aún los separa, intentando cortar con esta incómoda conexión repentina de los dos. No funciona, así que directamente pico el brazo del que tengo más cerca. —¡JungSuk! ¿Cómo estás? Disculpa por eso… —Me doy vuelta y miro a Ery, quien sigue con la boca abierta, pero trata de actuar normal. —Ho... hola, disculpa. —Risita nerviosa—. Soy Ery… ¡Erika, un placer conocerte! Soy Erika… —Toda torpe, actúa tímida

