14 años atrás Eugenia corría desesperada por el pasillo de la universidad, llevaba dos papeles en su mano y su mochila de tela desgastada colgada de uno de los hombros. -¡Hey! ¡Cuidado!- dijo uno de los estudiantes al que había golpeado sin querer, pero iba tan emocionada que no podía evitar continuar. -Perdón.- exclamó mientras continuaba su camino y cuando por fin vio a Gastón se lanzó a sus brazos enrollando sus largas piernas alrededor de su cintura. Dolores, Pedro, Lucas y Analía los miraron sonrientes, estaban acostumbrados a sus manifestaciones de amor, las habían presenciado durante los últimos cuatro años, sin embargo esta vez sospechaban que aquel abrazo encerraba algo más. -Bueno, bueno, dejen de contar monedas frente a los pobres.- dijo Lucas, el mejor amigo de Gastón, e

