-¡Esto no va a funcionar!- dijo Eugenia con fastidio mientras caminaba en círculos por aquella habitación. -¿Desde cuando sos tan pesimista?- le preguntó Gastón sentado sobre la cama mientras se ponía sus zapatillas de moda. -Cuando hago algo que no planeé yo, suelo serlo..- le respondió con más arrogancia de la que hubiera querido. Gastón se levantó de la cama y se ubicó detrás de ella para enfrentar su mirada en el enorme espejo que colgaba de una de las paredes. -Podes confiar en mí.- le dijo colocando sus manos sobre su cabello claro para cubrirlo con una cofia de puntilla barata. -Además no te queda nada el uniforme.- agregó divertido justo cuando ella lo empujaba mientras ponía los ojos blanco pero no podía disimular la sonrisa. Gastón había reservado una habitación en el m

